Habláme (Talk To Me), el debut como directores de los hermanos Danny y Michael Philippou, llegará a los cines nacionales este 10 de agosto, con una entretenida e interesante historia de suspenso.
Háblame retrata la historia de un grupo de amigos, en donde Mia (Sophie Wilde), quien todavía está luchando con la pérdida de su madre, viven una experiencia paranormal que cambiará sus vidas para siempre.
Mia es muy cercana a la familia de su mejor amiga Jade (Alexandra Jensen), incluido el hermano de Jade, Riley (Joe Bird) y su madre Sue (Miranda Otto), más que con su propio padre Max (Marcus Johnson).
Para desahogarse en el segundo aniversario de la muerte de su madre, Mia convence a Jade para que vaya a una fiesta cercana.
Pero esta no es una fiesta casera típica, ya que su atracción central es una mano embalsamada que se dice llama a los espíritus. Esto, como era de esperarse, cambiará para siempre sus vidas luego de que abran un portal con lo prohibido.
La cinta cumple con su objetivo de asustar y generar incertidumbre sobre hacia donde va la historia, lo que ya es una combinación ideal. Mientras uno como espectador se imagina que la película puede seguir la misma línea que las historias del género, las revelaciones y cómo se construye la trama es totalmente diferente a lo que uno espera.
Háblame está meticulosamente diseñado para asustarte y atormentarte mucho después de que hayan pasado los créditos. No utiliza de sobremanera los “Jump Scare”, sino que el miedo se genera a través de otros recursos. Las actuaciones, la música y el diseño audiovisual, funcionan a la perfección para mantener al público expectante y también temeroso de lo que pasará.
Otro de los puntos más altos de la película es la excelente actuación central de Sophie Wilde como Mia. Es una actuación comprometida y fascinante, con Wilde asumiendo el peso emocional de la película y logrando que los espectadores empaticen con ella y esperen su final feliz.
La película dura 1 horas y media, y es tiempo suficiente para que la historia se desarrolle a la perfección, sin puntos lentos y sin espacio de relleno, porque lo que se disfruta en todo minuto.




