Mujeres con cáncer de mama afiliadas a Isapres mueren menos que sus pares cuyo sistema previsional es Fonasa. De acuerdo a una investigación realizada por académicos de la Universidad de Chile y la Clínica Las Condes, afiliadas a Isapre tuvieron una letalidad del 15,7% mientras que, en las mujeres con Fonasa, la mortalidad llegó al 27,5%.

El estudio “Inequidades en los resultados del cáncer de mama en Chile: un análisis de la letalidad y tasas de supervivencia (2007-2018)” es el nombre de la investigación que develó la considerable diferencia de letalidad que existe en las mujeres con distintos sistemas previsionales.

La publicación además reveló que la incidencia (casos nuevos por cada 100.000 mujeres) en afiliadas a Isapres fue del 60,6%; en comparación al 38,8% de mujeres que se encuentran en el Fondo Nacional de Salud.

De acuerdo al estudio, los casos nuevos de cáncer de mama aumentaron un 43,6% entre el 2007 y el 2018, pasando de 3.785 casos a 5.435. Mientras que la letalidad aumentó un 33,6%, pasando de 1.158 defunciones a 1.547 dentro del mismo periodo de investigación.

“Las que se enferman en Fonasa mueren más”

La académica de la Universidad de Chile, Susana Mondschein entregó detalles del estudio, señalando que “la inequidad es clara”. De acuerdo a la investigadora, afiliadas a Fonasa mueren más y tienen una sobrevida (cantidad de pacientes que siguen vivas a cinco años de detectarse el cáncer) peor que pacientes con Isapre.

“Tomamos todas las mujeres que aparecen en la base del DEIS, de egresos hospitalarios y de defunciones, y buscamos a todas las mujeres que tuvieron un egreso hospitalario relacionado a cáncer de mama, y ahí lo interesante es que empezamos a ver varias cosas. Primero, vimos letalidad, o sea, qué porcentaje de mujeres mueren como fracción de las mujeres que se enferman, es decir, si yo tengo cien mujeres con esta enfermedad, cuántas fallecen producto de la enfermedad”, explica la académica, detallando que “lo que nosotros vimos es que en Isapres la letalidad promedio desde el año 2007 a 2018 es de 15,7%, mientras que en Fonasa es de 27,5%. O sea, las que se enferman en Fonasa se mueren más”, sostiene.

En la misma línea, los resultados muestran que “la inequidad es clara. A las mujeres de Fonasa que están asociadas a ingresos socioeconómicos más bajos, les va peor. Hay un porcentaje mayor que se muere de las que se enferman, y lo otro es la sobrevida, cuántas logran superar la enfermedad o seguir un tratamiento a cinco años, es peor”.

Respecto a la sobrevida, que toma en cuenta a todas las pacientes que se mantienen vivas a cinco años de haberse detectado el cáncer de mama –ya sea que hayan superado la enfermedad o se encuentren con tratamiento–, señala que “ahí también encontramos que, en este período de tiempo, del 2007 al 2018, la sobrevida de las mujeres que están en Isapres es de 90,1 % en cinco años, que es harto, mientras que las que están en Fonasa es de un 80% no más. Hay 10 puntos de diferencia”.