Cuando se dice que Cristiano Ronaldo es un producto de su propia obsesión por ser uno de los mejores jugadores del mundo, hay pruebas. El portugués es una máquina de entrenar y así ha sorprendido a sus compañeros en la Juventus.
Es el caso de Mehdi benatia, el capitán de la selección de Marruecos que estuvo con CR7 la última temporada y hoy defiende los colores delAl-Duhail en Catar. En conversación con la cadena RMC, reveló que Cristiano lo mensajeabaa las 11:00 de la noche para entrenar.
“En un partido en Bérgamo los dos fuimos suplentesporque tres días después volvíamos a jugar y el entrenador hizo rotaciones. En el bus de regreso a Turín, Ronaldo me mandó un mensaje: ‘¿Qué vas a hacer ahora?’. A lo que le respondía que’son las 11 de la noche, me iré a casa.¿Por qué?’, le pregunté”, relató el zaguero.
Ronaldo quería terminar la jornada entrenando.”¿Te gustaría hacer una sesión de gimnasio? Hoy no he sudado, lo necesito. ¿No quieres acompañarme?”, lo invitó Cristiano. Pero Benatia es normal yrespondió quesolo quería “llegar a casay ver televisión”.
CR7 cumplió su palabra y al llegar al club, se puso ropa para entrenar mientras sus compañeros se marchaban a sus casas.”Mientras todos nos vestíamos de calle él se vistió de corto, agarró su música y se fue al gimnasio”, recordó.
“Y entonces pensé que este tipo no es normal.Cuando lo vives de cerca como yo, quetuve la suerte de hacerlo, lo respetas todavía más que antes.Ha sacrificado toda su vida por el fútbol”, completó el defensor africano.




