En 2008 Diego Maradona estaba en campaña para recuperar su salud, luego de varios años de excesos que deterioraron su cuerpo y su mente.

Es así como nació el showbol, un negocio de Alejandro Mancuso que le vino de perilla al astro argentino. Una especie de fútbol sala con viejas glorias del fútbol internacional que despertó rápidamente el interés de los hinchas.

Iván Zamorano promovió este espectáculo en Chile y reunió a ex compañeros y otros ex futbolistas para armar una selección chilena de showbol.

El primer partido frente a Argentina lo jugaron ante 3 mil personas en el gimnasio del Club Andes Talleres con un empate 7-7, y una remontada argentina al final.

Los jugadores quedaron con ganas de más y organizaron dos partidos más, uno en Viña del Mar y otro en Antofagasta, el 9 y 13 de febrero de 2008.

Maradona era la estrella de Argentina por su pasado, pero en la cancha se le podía ver agotado. No importaba lo que él venía a mostrar era un show.

“Fue una locura. Todo el mundo quería estar cerca de él, pero él siempre se daba el tiempo de saludar a todos”, recuerda Paulo Flores, relator que narró esos partidos.

“Lo que hacía Maradona era espectacular. Al entretiempo, le pasaron una mandarina y él la dominó sin problemas, con esa habilidad que él tenía”, agregó.

El primer partido en Viña del Mar terminó 11-10 a favor de la Roja, mientras el segundo en el Estadio Sokol de Antofagasta terminó igualado en 11. Fue la última vez del Pelusa jugando fútbol en Chile.