Un Superclásico no merece llamarse como tal si no hay, por lo menos, una pequeña polémica. Ya sean los cobros arbitrales, las burlas o las peleas, los duelos entre Universidad de Chile y Colo Colo siempre dejan algo.

En esta ocasión, aquella expectativa se vio reflejada en el Superclásico femenino, por la tercera fecha del Campeonato. Jugado en el Municipal de La Pintana, el duelo entre Leonas y Albas parecía no dejar mucho material, hasta que sonó el pitazo final.

Recordemos que, con gol tardío de Javiera Grez (43′), las colocolinas sellaron una victoria importante en su camino por campeonar, alcanzando a la U en la tabla con un partido menos.

Pero, lo que sucedió al final, no empaña esta victoria. Al contrario, la trifulca con la que se cerró el Superclásico viene a añadirle el condimento esperado a estos encuentros. Una suerte de Umami del fútbol.

Batalla final

Carla Guerrero fue la más exaltada de las Leonas. La Jefa no aguantó la euforia demostrada por las Albas en el triunfo y fue a encarar directamente a las que consideró responsables.

Primero, tuvo un cruce de palabras con Tatiele Silveira. Sin embargo, la DT de Colo Colo no pareció prestarle mucha atención a los bramidos de la jugadora azul. Guerrero no se quedó con la rabia y pecheó con Rosario Balmaceda.

Había quienes separaban y quienes querían seguir añadiendo condimentos al encuentro. Lo difícil está en determinar, siempre, cuando la sazón se va a las pailas con el aliño.

Quizás, lo que estuvo de más fue, precisamente, la aliñada de Dahiana Bogarín, quien se dirigió especialmente hacia la barra de la Universidad de Chile para gritarles el triunfo. El acto fue percibido por el referí, quien selló la discordia con una amarilla.

Feroz final. A saber, un Superclásico es siempre un partido caliente. No importa si es Vidal el que se pica o es Carla Guerrero.