A poco andar del partido de vuelta de los octavos de final de la Copa Chile entre Colo Colo y Ñublense, donde el equipo de Chillán eliminó al actual bicampeón del certamen tras llevarse un 3-2 en el global, Juan Martín Lucero hizo un gesto a la banca. Tras conversar con Gustavo Quinteros, su DT, y el kinesiólogo albo, Wilson Ferrada, el Gato salió reemplazado por Marcos Bolados, dejando gran preocupación en las huestes del Cacique de cara a los desafíos que se le vienen en el Campeonato Nacional. 

Pero sólo quedó en un susto. Tras los exámenes de rigor, el goleador entregó calma. “Ahora los va a revisar el doctor y me va a informar, no hablé con él. Pero no fue algo grave, conozco mi cuerpo, preferí salir para evitar algo peor que me dejara más tiempo. Tranquilo porque no es nada grave. Vamos a ver si estamos para el domingo o el próximo fin de semana”, manifestó. 

“No me duele para nada, no siento nada. Vamos a ver cómo evoluciona estos días y vamos a ver con el cuerpo técnico y médico lo mejor. No creo que influya en algo muscular la cancha sintética de La Calera, si fuera óseo, quizás”, abundó. 

Sobre la eliminación, dijo que “fue una lástima cómo se dio el partido. Habíamos hecho un buen partido, en tres pelotas paradas pasaron ellos, pero merecido, es fútbol, es así. Hay que aprender y corregir para el Campeonato Nacional”, agregando que “el torneo siempre fue nuestro objetivo principal, desde el primer momento. Seguiremos enfocados en eso, nos quedan varias finales para llevarnos el título”.

 

Finalmente, dijo de su futuro en el Monumental que “no hemos conversado de mi futuro con los dirigentes, ya llegará el momento. Estamos enfocados en el torneo, eso es lo mejor y ya tendremos tiempo, la prioridad siempre la tendrá Colo Colo. Cuando uno tiene ganas de quedarse en un lugar y de la parte del club es lo mismo, es todo mucho más fácil. Hay buena predisposición de ambas partes, no tiene por qué haber ningún problema”.