Entre el Pato y el Cóndor revolvieron el gallinero. Parece el título de una película hecha para una avícola, sin embargo hay mucho de realidad en eso debido a una polémica que se originó hace algunas semanas entre Patricio Toledo y Roberto Rojas, por el bullado Maracanazo de 1989.

Lo bueno es que la vida está hecha para limar asperezas. Como decían en el Chavo del Ocho la venganza nunca es buena, porque mata el alma y la envenena, por lo que Toledo agarró el teléfono para pegarle una llamada al ex portero de Colo Colo, con el afán de ponerse en la buena.

En conversación con La Redgoleta de Redgol, señaló que "con Roberto quedamos en no tocar más el tema, pero es bueno que la gente lo sepa. Conversamos el tema, pues hace tiempo que no daba entrevistas escritas, ya que algunos por hacer polémica cambian una coma o no ponen palabras", comenzó diciendo.

Luego indicó que haber culpado a Rojas por la falta de oportunidades para toda una generación "fue una situación incómoda para Roberto, que no tenía ningún sentido. Tengo una amistad con él, me manifestó por qué su enojo y le encontré razón. Tocamos los puntos y quedó todo ahí".

Luego señaló que hay un tema pendiente para el día que puedan encontrarse. "Cuando venga a Chile vamos a tomarnos un café para hablar de fútbol, que es lo que nos gusta a nosotros. Quedé tranquilo con su respuesta, entiendo el enojo y si él hubiese estado en condiciones de jugar, muchos de nosotros no hubiésemos sido titulares seguramente, eso lo hubiese dicho el tiempo. También me pidió disculpas por algo que dijo y nos dimos un abrazo virtual, para seguir siendo tan amigos como antes", cerró el Pato Toledo.