Arturo Vidal enfrenta un problema judicial que golpea a uno de los negocios ligados a su entorno. Se trata del Club Chicureo, recinto que sufrió el embargo de sus bienes tras una demanda presentada por una extrabajadora.
Las diligencias se realizaron durante la tarde del jueves 24 de septiembre y fueron exhibidas por el programa Plan Perfecto de Chilevisión.
La demanda contra el Club Chicureo
La acción judicial fue presentada por María Joaquina Opazo, quien trabajó durante 14 años en el Club Chicureo. De ese período, 10 años fueron bajo boleta de honorarios y los últimos cuatro mediante un contrato indefinido.
La extrabajadora acusa que fue desvinculada después de su posnatal y cuestionó el cálculo del finiquito recibido, ya que este habría considerado únicamente el período en que mantuvo un vínculo laboral formal.
Por esta situación, solicitó una indemnización cercana a los $50 millones. En primera instancia, la justicia falló a favor de Opazo y ordenó el embargo de las cuentas de la empresa. Sin embargo, estas no contaban con fondos suficientes para cubrir el monto establecido.
Ante ese escenario, posteriormente se autorizó el registro de los bienes del recinto ubicado en la zona norte de la Región Metropolitana, con el objetivo de avanzar en el pago de la eventual indemnización.
El receptor judicial José Candia explicó el procedimiento: “Hay una orden judicial que autoriza al receptor judicial a constituirse en el domicilio del demandado con el objeto de hacer un inventario valorado de los bienes”.
Además, precisó que se trata de “una medida de apremio contra el demandado”.
De todas maneras, el proceso todavía contempla alternativas para que Arturo Vidal y la parte demandante puedan alcanzar un acuerdo, por lo que el caso aún podría tener nuevos capítulos.
En resumen…
- Club Chicureo fue objeto de una diligencia de embargo por una demanda laboral.
- María Joaquina Opazo reclama una indemnización cercana a $50 millones.
- La causa todavía contempla la posibilidad de un acuerdo entre las partes.
