Bayern Múnich iguala 1-1 con el Real Madrid en el duelo de vuelta de la semifinal de la Champions League y el equipo alemán fue perjudicado por el no cobro de un claro penal.
Kimmich lanzó un centro cuando se cruzó Marcelo con las manos abiertas para desviar el balón. La mano fue clara dentro del área y ninguno de los árbitros vio lo ocurrido. Los germanos reclamaron, pero el duelo se fue al descanso.



