El Villarreal se las jugó en esta temporada contratando a Santi Cazorla, futbolista que sumó 636 días sin fútbol tras una rebelde lesión que sufrió en el Arsenal.
El volante español de 33 años le respondió al Submarino Amarillo y antes de que comience la temporada volvió a las canchas en un amistoso frente al Hércules.
Cazorla había jugado su último partido profesional el 19 de octubre de 2016 en el duelo entre Arsenal y Ludogorets por la Champions League.



