Sin duda alguna, uno de los técnicos más importantes de los últimos años en Italia es Antonio Conte. Gracias a su visión de campo, que tantas alegrías le entregó a la hinchada de la Juventus durante las 13 temporadas que estuvo, el oriundo de Lecce se hizo un espacio grandeuna vez que dejó su carrera para dedicarse a su proyecto como DT.
Tras su adiós a club de Turín, Conte siempre tuvo como meta dirigir. En 2005 le dio el vamos a ese sueño y asumió como asistente de Luigi de Casio en el Siena, donde rápidamente fue adaptando su idea al equipo. Esto derivó en que a la temporada siguiente llegara su primera experiencia como entrenador del Arezzo de la Serie B, sin el éxito esperado.
2007 era el año que había estado esperando. A finales de ese año, Conte llegó al Bari con la obligación de salvar al club del descenso. Con su estilo y planteamiento táctico, el italiano levantó al equipo y logró el objetivo, para un año más tarde conseguir el ascenso y su primer título.
Todo parecía ir bien, su éxito estaba haciendo ruido en Italia, pero no todo salió como esperaba. En 2009 firmó por el Atalanta, pero tuvo que dejar el puesto rápidamente luego de sumar apenas 13 puntos en igual cantidad de partidos. Meses más tarde, volvería a asumir el desafío de pelear el ascenso, esta vez con el Siena.
Con campañas buena y malas, Conte estaba listo para volver al club de sus amores. En mayo de 2011, se oficializó su llegada a la Juventus y con ello la época más exitosa de su carrera.
Una de las piezas clave en su paso por el cuadro de Turín fue Arturo Vidal. El técnico conocía la importancia de un volante como el King para el mediocampo del equipo, por lo que insistió para sacarlo del Bayer Leverkusen y ganando el gallito a grandes como el Bayern Múnich y Barcelona.
En su paso por la Juve, Conte no tuvo competencia. El técnico consiguió su primer título invictos, a los que se le sumarían dos Scudettos más y dos Supercopa de Italia. Durante esos años, ya mostraba interés por los servicios de Alexis Sánchez, pero la llegada del tocopillano al Barcelona lo hizo retroceder y esperar.
En 2014 y tras el Mundial de Brasil, el DT dio su salto más importante cuando llegó a la banca de la selección de Italia. Eso sí, pese al buen nivel que mostraron sus dirigidos, Conte decidió partir tras la Eurocopa de 2016, donde quedó eliminado en cuartos de final ante Alemania por penales.
En abril de ese mismo año, el Chelsea anunciaba su llegada al club. Intentando recuperar el trabajo hecho en su paso por la Juve, el técnico implantó un sistema de juego que le dio frutos al principio, pero al que le pillaron la mano y tuvo que cambiar, pasando a una línea de tres defensas. Ya al año siguiente, pudo coronar su tremendo éxito y se quedó con la Premier League ganando 30 de 38 partidos.
Mientras la Juventus seguía sin tener competencia alguna en la Serie A, el Chelsea de Conte comenzaba a flaquear y, pese a que consiguió la FA Cup, en julio de 2018 dijo adiós a Inglaterra.
Un año más tarde y luego de meses de silencio, sería oficializado como el nuevo DT del Inter de Milán. El club vive una reestructuración y en Conte encontraron al personaje ideal para dar la pelea tanto a nivel local como internacional, con la obligación de recuperar la gloria perdida años atrás.
El elenco lombardo le dio vía libre para reforzar al plantel y él fue con todo. Con Diego Godín, Lazaro Valentino, Stefano Sensi, Nicolo Barellay Romelu Lukaku, Contedejó claro que quiere ir por todo. Y vio en este mercado el momento perfecto para ir otra vez por Alexis Sánchez, su viejo anhelo. El tocopillano, que llega en las próximas horas para firmar por el club, será una de sus piezas claves en el ataque.
Antonio Conte a lo largo de su carrera como entrenador ha tenido que asumir grandes desafíos. La alta competencia en Europa se le da bien y eso lo quiere aprovechar. Si logrará dar la pelea entre los gigantes del viejo continente, es algo que está por verse. En el papel, tiene con qué.




