El Manchester United es uno de los clubes más grandes e importantes del mundo y durante su historia varios son los futbolistas que han dejado su huella en Los Diablos Rojos. Uno de ellos es Eric Cantona, quien militó cinco temporadas, anotó 82 goles y logró nueve títulos en la institución. 

The King es recordado no tan sólo por su talento dentro del campo de juego, sino también porque protagonizó uno de los momentos más polémicos que hasta la fecha es recordado en Inglaterra y el mundo. Se trata de una agresión que le propinó a un hincha del Crystal Palace un 25 de enero de 1995, hace exactos 28 años.  

Se disputaba la fecha 26 de la Premier League entre el Crystal Palace y el Manchester United en el estadio Selhust Park. El francés fue expulsado tras un golpe que le propinó a Richard Shaw a los 4 minutos del segundo tiempo. Una vez marginado, Cantona se bajó el cuello de la camiseta y camino a los vestuarios escuchó unos insultos que sacó de las casillas al astro galo. “Ándate a tu país, francés hijo de puta”, a lo que Eric reaccionó con una patada voladora que quedó en la historia del balompié. 

“Si hubiera conocido a ese tipo otro día, las cosas podrían haber sucedido de manera muy diferente, incluso si hubiera dicho exactamente lo mismo. La vida es así de extraña”, explicó Cantona años más tarde. Y lejos de arrepentirse de lo que hizo, ubicó ese momento como uno de los mejores de su carrera: “Patear a un fascista no se saborea todos los días; me arrepiento de no haberle pegado más fuerte”, señaló el ídolo de los Diablos Rojos.  

El partido terminó igualado 1-1, pero el resultado final sólo maquilló lo que realmente acaparó la atención en dicha jornada: la patada voladora de Eric Cantona a un simpatizante del Crystal Palace. 

 

Las consecuencias tras la agresión de Cantona 

La agresión de Eric Cantona al simpatizante del Crystal Palace, que fue identificado como Matthew Simmonds, tuvo importantes consecuencias. Aquella patada le costó al francés una sanción de nueve meses sin jugar al fútbol, 120 horas de servicios sociales y una multa de 30.000 euros.  

Por su parte, la vida de quien recibió el impacto del francés cambió para siempre. Perdió su trabajo, algunos de sus familiares dejaron de hablarle y hasta la fecha aún siente el acoso de la prensa. “Nada de lo que dije justifica nada de lo que me ha pasado desde entonces. Cantona me acusó de cosas tremendas. Él arruinó mi vida”, aseguró. 

Una vez que el simpatizante recibió la agresión del astro francés, la prensa comenzó a indagar en su vida y descubrió que Simmons había participado en actos de extrema derecha y que se definía como racista. En su prontuario figura una condena por un intento de robo en una estación de servicio, como también el ataque a un entrenador de infantiles del Fulham, quien había dejado a su hijo marginado del encuentro. 

Lo cierto es que la jornada del 25 de enero de 1995, hace exactos 28 años, la vida de Eric Cantona y de Matthew Simmonds cambiaron para siempre.