Cristián Garay es un árbitro con muchas condiciones y que está muy bien evaluado por la nueva Comisión de Árbitros, que este año comanda Roberto Tobar en la ANFP.

Su estilo de conducción lo llevó este año a ser designado por Tobar para dirigir dos partidos muy importantes en el fútbol chileno: Colo Colo y Universidad de Chile, en el estadio Monumental, y Universidad Católica contra los albos en el Santa Laura. En ambos partidos demostró muy buen criterio y no hubo grandes polémicas.

Sin embargo, esta tarde en el estadio Sausalito provocó el escándalo más grande en lo que va corrido del Campeonato Nacional al validar un gol que estaba totalmente viciado. Eso, luego de marcar un lanzamiento penal inexistente.

Entrado el segundo tiempo, Stefano Magnasco forcejeó con Leonardo Sequeira y Garay pitó penal. La repetición dejó clara que la falta no existió y por lo mismo fue llamado por el VAR, donde estaba Nicolás Gamboa a cargo, aunque el juez central porfió y se quedó con su decisión inicial.

GRAVE ERROR ARBITRAL

Luego vino el escándalo del año en el fútbol chileno. Juan Cuevas ejecutó con la zurda, pero el resbalón que sufrió provocó que la pelota inmediatamente en el pique derecho, con el que se apoyaba. Dos toques del mismo jugador después de una pelota detenida, por lo que la jugada quedaba viciada.

Garay no se percató de eso y siguó adelante con la jugada. La pelota, tras pegar en el travesaño, picó adentro pero el juez asistente Víctor Pasmiño no lo notó. Luego vino una serie de rebotes y Lautaro Pastrán metió el gol de cabeza.

Gamboa en el VAR nuevamente llamó para revisar la jugada. Sin embargo, no le dieron énfasis al doble toque de Cuevas que dejaba todo inhabilitado toda la jugada posterior y buscaron, incluso, un fuera de juego sin sentido tras el cabezazo de Pastrán.

Si bien las imágenes que le mostraron desde el VAR a Garay no son las mejores, igual quedaba claro el doble toque. Eso sí, increíblemente no fue exhibida la repetición que dejaba más clara la intervención de Cuevas.

Los jugadores de Unión Española le reclamaron a Garay, quien validó el gol perjudicando abiertamente a los hispanos, que perdieron el partido por un gol que jamás debió ser cobrado.

Un error que se suma al sucedido hace pocas semanas en el Monumental, cuando no se validó un autogol de Colo Colo ante La Calera cuando la pelota ingresó claramente.