Molestia e indignación causo el anuncio que dio la Conmebol hace una semana donde anunció que la final de la Copa Libertadores Femenina se disputará en Montevideo, Uruguay, pese a que el torneo se jugará integramente en Chile.

La insólita determinación del ente rector del fútbol sudamericano generó sorpresa y molestia, ya que no se justificaba cambiar de sede la final.

Y este lunes, el presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) Pablo Milad, golpeó la mesa y manifestó su rechazo a la decisión de la Conmebol e indicó que si la final no se juega en Chile, tampoco se jugará el torneo en el país.

"Mañana lo vamos a ver (con la Conmebol), pero nosotros no vamos a aceptar la Copa Libertadores Femenina y no se juega la final aquí", expresó Milad a radio ADN

Una determinación acorde a lo que ha sido la historia del torneo que siempre se ha disputado de manera integra en un solo país y que ahora, la Conmebol quiere innovar al cambiar de sede el partido por el título. 

Cabe recordar que en la última edición de la Libertadores Femenina, Universidad de Chile fue semifinalista del torneo.