Agustín Salvatierra habla desde la experiencia. Multicampeón con Colo Colo, ex seleccionado chileno y hoy entrenador campeón en el fútbol amateur con Atlético Oriente, el ex volante atraviesa una etapa distinta de su vida, marcada por la reflexión, la docencia y una relación más profunda con el fútbol.
En conversación con RedGol, el Cucho repasa su presente, su recorrido y las decisiones que marcaron su camino.
“Hoy por hoy estoy haciendo mi pasión, que es dirigir”, comenta de entrada. “Sigo trabajando siempre ligado al fútbol, con chicos de proyección, con todo lo que tiene que ver con el trabajo formativo y también con lo profesional. Eso es lo que hoy me llena”.
Dirigir, enseñar y formar, lo que apasiona a Salvatierra
El Cucho explica que su día a día sigue completamente conectado al fútbol, pero desde una mirada más formativa y pedagógica. Su trabajo combina competencia, formación y una fuerte vocación docente, algo que siente como una evolución natural tras su extensa carrera como jugador y formador.
“En el Atlético Oriente, en la temporada 2025, lo ascendimos a la tercera. Trabajando siempre ligado al fútbol, con chicos de proyección, con todo lo que se refiere a los formativos”, comenta contento por los logros que ha tenido con la escuadra amateur.
Colo Colo, el lugar que se formó como DT
Esa mirada no nació de la nada. Salvatierra pasó más de una década ligado a Colo Colo, en distintos roles, acumulando experiencia y aprendizaje desde dentro del club más grande del país. Para él, ese recorrido fue clave para entender el fútbol desde la estructura, el proceso y la formación.
“Mucha docencia, lo que me generó es haber trabajado en Colo Colo más de 12 años. Después pasé por el primer equipo, después la ayudantía técnica con Jaime Pizarro, con Jorge Aravena, y obviamente lo principal que fue Pablo Guede es haber estado en Colo Colo alrededor de casi dos años”, dice recordando su pasado como ayudante y director técnico en Colo Colo.
A pesar de haber estado con esos grandes directores técnicos, el Cucho prefiere su forma de dirigir. “Voy más por toda esa acumulación de experiencia. Me quedo con la mía, me quedo con el trabajo, me quedo con el orden, me quedo con la planificación”, relata el exfutbolista.
Su etapa como futbolista también dejó huellas profundas. Haber sido dirigido por entrenadores históricos marcó su manera de entender el juego, el grupo humano y la toma de decisiones, algo que hoy intenta aplicar como DT.
“Estamos hablando de lo que yo me recuerdo de Mirko Jozić, a Vicente Cantatore, en un periodo en Palestino tuve a Manuel Pellegrini y ahí uno trae lo mejor de cada uno y trata de evitar errores”, destaca orgulloso de quienes lo dirigieron.
Cuando Agustín “Cucho” Salvatierra vuelve al origen de su historia, no habla de dinero ni de fama. Su relato se ancla en la familia, en los valores que recibió desde niño y en esos primeros referentes que lo empujaron a soñar con una carrera profesional cuando todo recién comenzaba.
“Mi padre nunca jugó futbol, solamente mi hermano, y mi hermano fue el que me inculcó el tema valórico del amor por el fútbol“, explica dando a conocer que sin su hermano capaz hoy no sería futbolista.
Ese vínculo familiar fue clave para encaminarlo hacia el deporte, pero también lo fueron los jugadores que admiraba desde la tribuna y la televisión, figuras que marcaron su infancia y que, con el tiempo, se transformaron en compañeros de cancha.
“Quien seguía muchísimo en esos años, y después logré ser compañero de él, y que me encantaba, era a Lizardo Garrido y Raúl Ormeño. Eran mis referentes. Además, jugar en sus posiciones me servía para alentarme, nunca pensando en el dinero, sino por orgullo y cumplir mi sueño”, recuerda feliz.
La experiencia de vivir en Estados Unidos
El paso de Agustín “Cucho” Salvatierra por Estados Unidos fue una etapa clave tras su retiro del fútbol profesional. Fueron tres años donde buscó nuevos horizontes, tanto en lo personal como en lo familiar, en un contexto muy distinto al que había vivido en Chile y lejos de la estabilidad que entrega el fútbol.
“El vivir en Estados Unidos también me permitió pensar que era en la búsqueda de nuevos horizontes. No se dieron las cosas, mi familia logró establecerse conmigo, mi hijo estudió allá”, destaca feliz de haber ido a Estados Unidos, pero también complicado por el vivir que tenía con su familia.
La experiencia, sin embargo, estuvo lejos de ser sencilla. Salvatierra reconoce que el llamado sueño americano tiene un costo alto, especialmente cuando no se cuenta con ciudadanía y se depende permanentemente de trámites migratorios.
“Es el país de las oportunidades, pero es difícil. No es fácil estar viviendo sin el reglamento de una ciudadanía. La ciudadanía siempre estuvo intentando, renovando visas, saliendo del país para volver a estar 6 meses”, explica Salvatierra.
En lo personal, el Cucho destaca haber tomado decisiones responsables durante su carrera como jugador, lo que hoy le permite vivir con estabilidad y sin urgencias.
“Soy alguien tranquilo, por lo que no tenía mayores gastos. Siempre ahorré, le dediqué a los bienes raíces y hoy en día eso nos permite como familia tener una estabilidad tranquila y darle una buena educación a mis hijos”, reconoce, dando a entender que su esfuerzo lo valió.
Antes de despedirse, Agustín “Cucho” Salvatierra deja un mensaje claro y directo para las nuevas generaciones. Sin recetas mágicas ni discursos armados, el ex futbolista apunta a la convicción personal y a no renunciar a los sueños, incluso cuando el camino se vuelve cuesta arriba.
“Que crean en su ilusión, que nadie les corte la ilusión o el sueño de llegar a ser futbolista profesional. Yo me dirigí a probar, probé como cualquier chico, y tuve la gracia de Dios que logré conseguir la oferta”, narra feliz por todo lo que ha conseguido a nivel personal y futbolístico.
