Alexis Sánchez vivió el mejor momento desde su llegada al Inter de Milán este miércoles cuando convirtió el gol decisivo de su equipo ante Juventus por la Supercopa de Italia, justo cuando se cumplían los 120 minutos durante la prórroga para poner el marcador 2-1 que le dio el importante título a su equipo.

Con la tanda de penales a cuestión de segundos, la Vecchia Signora  ya pensaba en esta definición y el entrenador Massimiliano Allegri ya había planificado que uno de sus cobradores más confiables, Leonardo Bonucci, ingresara como cambio para poder tomar una de las ejecuciones.

Con toda su experiencia y maña, el defensor le pidió a sus compañeros que la echaran afuera para poder entrar al terreno de juego y no lo hicieron, luego solicitó que hicieran una falta táctica que tampoco llegó. Todo esto permitió que los nerazzurri continuarán con su ofensiva que terminó con el golazo del chileno.

Esto originó que la celebración del Inter fuera por todo lo alto y en el banquillo le festejaron en la cara al veterano zaguero y eso hizo que explotara toda su furia. De hecho tuvo un conato de pelea con Cristiano Mozzillo, secretario técnico del equipo donde militan los dos futbolistas chilenos.

Hubo palabras y empujones por parte del defensor hasta que llegaron unos compañeros de Juventus a separarlos antes que esto pasara a mayores. Sin duda el gol de Alexis Sánchez fue importante y originó este momento de rabia por parte de Bonucci, uno de los experimentados de los bianconeri.