El Servicio Federal de Seguridad de la Federación de Rusia (FSB) acusó que el crimen de Daria Duguina, hija de Alexander Dugin, ideólogo cercano con el gobierno ruso, "fue planeado y cometido por los servicios especiales ucranianos". La joven murió en la explosión de su vehículo cerca de Moscú.
El Comité de Investigación, encargado de la investigación ruso, abrió una investigación por "homicidio". El objetivo del atentado era Alexander Dugin, indicaron personas allegadas a la familia, segun la información entregada por las agencias de prensa rusas, ya que Daria Duguina conducía el automóvil de su padre.
Alexander Dugin, intelectual y escritor ultranacionalista, teórico del neoeurasianismo, una alianza entre Europa y Asia liderada por Rusia, está sujeto desde 2014, tras la anexión rusa de Crimea, a sanciones de la Unión Europea. En los últimos años, Ucrania prohibió varios de sus libros, en particular "Ucrania. Mi guerra. Diario geopolítico" y "Revancha euroasiática de Rusia".
La autora del atentado sería la ciudadana ucraniana, Natalia Vovk, de 43 años. El FSB informó que la sospechosa llegó a Rusia el 23 de julio, junto a su hija de 12 años, y arrendó un departamento en el mismo edificio, donde residía Dugina. Tras el crimen, Vovk “salió a Estonia a través de la región de Pskov”, según la nota.
Alexander Dugin expuso su dolor por lo sucedido: “Nuestros corazones anhelan algo más que venganza. Eso es demasiado siempre, no es el estilo ruso. Nosotros solo necesitamos nuestra victoria”.

La respuesta de Ucrania

En Ucrania, Mijailo Podolyak, uno de los asesores del presidente ucraniano Volodímir Zelenski, aseguró que “Ucrania no tiene nada que ver con esto, porque no somos un Estado criminal como la Federación Rusa ni somos un Estado terrorista (...) la propaganda rusa vive en un mundo de ficción”.
El llamado Ejército Republicano Nacional asumió la autoría del atentado, y el objetivo sería termina el mandato del presidente ruso Vladímir Putin.