El escandaloso duelo entre Santos y Unión La Calera por la quinta fecha de la fase de grupos de la Copa Sudamericana sigue generando reacciones alrededor del mundo. Es que no fue sólo el gol mal anulado a los chilenos por inexistente fuera de juego que clasificaba a los cementeros, ahora prácticamente eliminados.

El postrero gol de los brasileños llegó sobre el final de los largos descuentos. El triunfo le deja la primera opción de clasificar a los octavos de final al Santos y tras la batalla campal los ánimos ya estaban muy calientes.

Así fue como un hincha de Santos ingresó a la cancha y agredió a Matías Fernández con una patada por la espalda del mediocampista calerano. Olé en Argentina no quedó indiferente al impresentable hecho ocurrido sobre el césped del estadio Urbano Caldeira.

“Un hincha de Santos pateó por la espalda a un rival”, informó Olé agregando que “un torcedor entró a la cancha y agredió a un futbolista de La Calera. El club paulista sería sancionado”.

El medio deportivo complementó que “el partido que Santos le ganó 1 a 0 a La Calera por la Copa Sudamericana tuvo un episodio de violencia que puede ser grave en las consecuencias para el club paulista: antes de que los jugadores se retiraran al vestuario, un torcedor del Peixe ingresó a la cancha y le pegó una patada por la espalda a Matías Fernández, del club chileno”.

 

“El episodio no fue advertido por el árbitro venezolano, Jesús Valenzuela, no por los asistentes, ni siquiera fue tomado por las cámaras de la transmisión oficial, pero fue grabado por un plateísta desde una de las tribunas, y el video se viralizó por las redes sociales. Fernández no sufrió heridas por el ataque, porque el agresor no llegó a pegarle de lleno, pero la responsabilidad de Santos ante la Conmebol es alta: se expone a sanciones” sentenció Olé.

En paralelo al posible castigo extradeportivo a Santos, en la última fecha del grupo La Calera necesita ganarle a Universidad Católica de Ecuador y esperar una derrota de los brasileños contra Banfield, de lo contrario se despedirá de la Copa Sudamericana con el sabor amargo del escandaloso duelo perdido en la tierra de la samba.