Hugo Bravo fue campeón en la U de Chile y en enero de 2024, a través de su cuenta de Facebook, lanzó fuertes críticas a su hermanastro Jorge Valdivia. Es un tema que no habla con mucha comodidad, pero accede a hacerlo por el cariño y el respeto que le guarda a Paulo Flores.
“Hablaré este tema porque eres tú”, le dijo Bravo a RedGol. Atendió nuestro llamado para hablar de su vida lejos del fútbol, su trabajo actual ligado a los motores y el hijo cantante que tiene, Franco Bravo, quien se autodenominó Brab Lee como nombre artístico.
El exjugador de Palestino, donde era conocido como Rafa Araneda por su parecido con el animador chileno de TV, contó que “La única vez que he ido a un programa de farándula fue por defender la honra de mi padre. No me gustaron comentarios que hizo su mamá (Elizabeth Toro). Tengo mi madre que me crió y mi abuelo. No quiero volver al tema, pero no hubo un abandono de ella. No me dejó botado, no hubo desprecio ni nada”, contó Hugo Bravo.
¿Cómo fue entonces?
Yo nací de un pololeo, como muchos niños. Eso se terminó, a mi madre le tocó viajar fuera del país. Y mi abuelo no me dejó partir fuera de Chile con una persona que no era mi padre porque no sabía cómo sería el trato. Fui muy bien criado por las hermanas de mi abuelo. Nunca hubo un problema, esto tomó un color diferente. A lo mejor se agrandó ella, él o ellos.
¿Por qué?
Pensaron que yo iba a pedir algo, no sé en qué momento tomó este color. Como no me conocen, con Claudio (Valdivia) debo haber salido cuatro veces, con Jorge unas dos o tres. A ella la he visto unas 10 veces en mi vida. Ellos quisieron alejarme de algo que no me interesaba sin preguntar. No había un interés por buscar cosas, sí me hubiese gustado un acercamiento por cariño. Fui cercano a mis hermanos, ahora no tanto, hubo muchas reuniones, asados.
Tanto Claudio como Jorge eran muy buenos para la pelota, ¿lo recuerda así?
Yo vi jugar A Claudio en el barrio. Jugaba en un equipo de Paine, yo vivo acá. En el barrio es otra cosa, hay que jugar de otra manera y el hombre juega muy bien. Hay que ser guapo. Era muy parecido a mí, paradito y metía pelotas. Juan Toro fue mi abuelo campeón con Palestino el 55, no lo vi pero dicen que era muy bueno. Mi tío Juan Toro Campos, talentoso hábil y muy parecido al Mago Valdivia. Hacía túneles, se sentaba en la pelota. El hombre era talentoso.
Yo no lo digo de la boca hacia afuera, no puedo hablar de Chamaco Valdés o de mi abuelo porque no los vi. Creo que el mejor jugador chileno de la historia es Arturo Vidal, pero nunca vi un creador como Jorge Valdivia. Es de esas películas buenas, que tú pagas la entrada para verlo a él.
Hugo Bravo, el campeón con la U de Chile que cambió el fútbol por los motores
Hugo Bravo fue parte del plantel de la U de Chile que fue campeón en 1995 en aquel equipo adiestrado por Jorge Socías que ganó dos títulos consecutivos. Disputó 12 partidos y anotó un gol en el Romántico Viajero durante esa temporada. Pero hace tiempo que cambió el fútbol por otra actividad.
“Estoy bien alejado del fútbol, no por algún dolor o una lesión. Es por trabajo. No juego fútbol, pasé de los 70 kilos a los 98. La buena vida y la poca vergüenza. Pero estoy súper feliz de haber sido un jugador profesional, el fútbol fue generoso y me abrió muchas posibilidades de trabajo”, confesó Bravo en esta conversación.
¿En qué está hoy en día?
Trabajo en un taller. Tengo una empresa de motores industriales. Yo bobino motores, es una herencia. Esto no te lo enseñan en algún instituto. Tengo dos apellidos: Bravo Toro. Y los Bravo casi todos trabajan en la industria mecánica. Casi toda la familia trabaja en ese rubro. Como los Toro con el fútbol.
¿Y cómo llegó a trabajar en eso?
En 2005 debo decidir qué hacer con mi vida. Nunca fui muy bueno para entrenar, pero ya me estaban haciendo daño las lesiones y las pretemporadas. No tenía muchas ganas de nada. Menos de entrenar. Siempre fui un tipo que me caractericé por no tener un físico regular para mantenerlo. Tenía molestias musculares.
Ahí llegó a este trabajo nuevo…
Sí. Me puse a trabajar con mi padre, empecé a conocer esto. Me gustó y comencé la carrera. Quedé a cargo de los negocios de mi familia. En mi caso no me hago cargo de un trabajador. Tienes que ser responsable con todas las familias que arrastran esas personas. Hay que ser sicólogo, a veces me dan ganas de volver a una tranquilidad y buscar un trabajo para una empresa y ganar un sueldo como cualquiera. Eso me ha llevado a hacer pegas en Puerto Rico, en Miami, en el norte, en el sur. Soy el dueño de la empresa, ya casi no tomo tornillos o cosas para trabajar. Voy a cargo de las necesidades que se presenten y las compras. Ya tengo un nombre y cuando voy, presto un buen servicio. Lo más difícil ya lo hice, que era jugar fútbol. Eso sí que es complicado.
¿Es cierto que tiene un hijo artista?
Franco tiene 20 años. Hizo cadetes en un equipo. Tengo tres hijas mujeres primero y dos hombres, por eso digo que son dos realities. Franco es un tipo bien especial. Más que ser cantante, es un gallo talentoso. Hace sus canciones, sus videos. Toca ukelele, guitarra, guitarra eléctrica. Es buen niño, buen hijo. Es de estos angelitos que caen del cielo. Brab Lee se llama en su carrera. Pero le va a costar harto, dará la vuelta larga. No canta canciones de drogas, ni ponte en cuatro, las tetas o el culo. Canta baladas de amor y las hace música urbana. Estuve dos meses en Miami de vacaciones, pasé mi cumpleaños allá. Fui solo con mis hijos. Un mes solos. Estuvo grabando, volvió como un niño más, sin agrandarse.
En uno o dos años más va a aparecer con alguna canción bonita que le guste a la juventud. No te podría decir más que eso, él no me pide a la tele ni ir a concursos.
