En la UC había extrañado mucho la suplencia de Daniel González durante la primera fecha de la Liga de Primera. Sobre todo por el buen nivel que el zaguero central surgido en Santiago Wanderers había mostrado durante 2025 junto a Branco Ampuero.
Pero en la visita frente a Deportes La Serena, Daniel Garnero apostó por el uruguayo Juan Ignacio Díaz como acompañante de Ampuero. Y en el estreno liguero en casa ante Deportes Concepción, González ni siquiera estuvo en el banco de suplentes.
Todo eso en medio de un manto de dudas, pues La Hora de King Kong destapó una especie de urgencia médica con el Dani. “Fue sometido a una serie de exámenes por un problema que afectaría su corazón”, afirmó el citado medio, aunque en condicional.
Con el correr de las horas, algo se aclaró esa situación. Y de manera oficial, aunque sin muchos detalles. Pero dentro del parte médico esta vez sí figuraba González. Al igual que el argentino Fernando Zuqui, quien todavía se recupera de un corte de ligamento cruzado.
Otro que aún está en la lista de descartes es Sebastián Arancibia, quien se rehabilita de una cirugía por una pubalgia. Y Alfred Canales, quien tiene la misma lesión, aunque la lleva con tratamiento kinesiológico. Según la información emanada desde los Cruzados, González no fue citado por un “procedimiento quirurgico torácico electivo”. Ninguna otra luz. De todas formas cabe preguntarse qué significa eso.
La razón de la ausencia de Daniel González en la UC vs Deportes Concepción
Daniel González fue evaluado médicamente por la UC para decidir por este procedimiento. El hecho que sea aleatorio significa que no hubo una urgencia médica. Se agenda por bienestar y no porque sea un procedimiento de emergencia.
Según UC Christus, “es una especialidad médica que abarca procedimientos sobre las estructuras dentro del tórax (el pecho). No incluye el corazón y esos grandes vasos principales”. Puede ser para los pulmones, la tráquea, los bronquios, la pared torácica, la pleura y el esófago, además de algunas estructuras mediastinales.
Pero, por cierto, Universidad Católica no puede divulgar el diagnóstico completo: la ley 20 mil 584, de derechos y deberes del paciente, sostiene que “la información contenida en la ficha clínica del paciente es confidencial y se considera dato sensible y reservado” y sólo puede difundirse en caso de que el futbolista intervenido así lo estime.
