Este jueves partió uno de los hombres más importantes en la historia del fútbol chileno. José Sulantay falleció a los 83 años y deja atrás uno de los episodios más importantes del deporte nacional, siendo el que inició el camino de la Generación Dorada.

Antes de la obtención de las Copa América de 2015 y 2016, la selección chilena se ilusionó con dos equipos Sub 20 llenos de figuras. Todas ellas estuvieron al mando del Negro, quien los hizo soñar en grande y les abrió la ruta para instalar a la Roja en lo más alto del mundo.

José Sulantay, el padre de la Generación Dorada

José Sulantay fue el hombre que puso la primera piedra en el nacimiento de la Generación Dorada. El técnico tuvo bajo sus órdenes a gran parte de las figuras de la selección chilena que años más tarde fueron campeones de América, dejando una base armada y renovada tras años de fracasos.

Desde el 2003 al 2007, el técnico tuvo un rol fundamental en la aparición de las nuevas figuras de la Roja. El Preolímpico, el Mundial de Países Bajos y el de Canadá, el más recordado de todos, fueron las instancias en las que llevó a nuestro país a soñar en grande.

José Sulantay lideró a la selección chilena Sub 20 que más tarde se transformaría en la Generación Dorada. Foto: Photosport.

En aquel equipo que estuvo en tierras neerlandesas, cracks como Gonzalo Jara, Marcelo Díaz, Carlos Carmona, José Pedro Fuenzalida y Matías Fernández daban que hablar. Sus buenos rendimientos les permitieron ir ganándose un lugar en la adulta, pero todavía quedaban otros diamantes por pulir.

Fue en el Mundial Sub 20 de Canadá 2007 donde junto a figuras como Arturo Vidal, Alexis Sánchez, Gary Medel y Mauricio Isla estuvieron a nada de la gloria. Pero pese al robo a mano armada de Argentina en semifinales, lo hecho por el equipo obteniendo el tercer lugar dejó en claro había con qué pelear en la élite.

Si bien el proceso de Marcelo Bielsa fue fundamental para que esos jóvenes dieran ese salto de calidad que les permitió brillar, el Negro fue el gestor de todo. Ahí los jóvenes se conocieron, se entendieron y demostraron que estaban para grandes cosas, las que años más tarde se tradujeron en títulos históricos.

José Sulantay, el padre de la Generación Dorada, fallece a los 83 años pero su nombre sonará hasta la eternidad. El fútbol chileno le debe mucho a un hombre que cambió la historia instalando la primera piedra de lo que más tarde sería el mayor hito de nuestro balompié.