La atajada de Claudio Bravo a Sergio Agüero en la Copa América Centenario es una de las más importantes del fútbol chileno. Si bien han pasado 10 años desde aquella vez, pocas veces el meta se explayó tanto sobre ese momento como ahora.
En ESPN, canal donde está trabajando, recordó lo que fue la gesta de Chile en ese torneo. Y, obviamente, su tapada en el minuto 99 del alargue debía ser detallada.
Acá, Redgol te entrega en primera persona las declaraciones de Bravo sobre una jugada que, a la postre, le valió un título que la selección chilena luce con orgullo.
Claudio Bravo en primera persona sobre la atajada a Agüero
“Sensaciones de que las cosas pasan por algo, esa es una de ellas. Nunca se me había dado. Una pelota así, nunca. Ni entrenando, ni en partido. Nunca se dio”.
“La sensación era de tensión máxima en todo el estadio, es lo que tú ibas sintiendo. Estos tiros libres desde ese lugar como en diagonal para un arquero son muy peligrosos. Son de que, si hay un despiste o hay un error en el marcaje, termina generalmente en gol, porque son balones que van directamente al arco, donde van a tal velocidad que el que mete la cabeza aumenta la velocidad de la trayectoria del balón. Son jugadas de extrema fineza”.
“Me acuerdo perfectamente de este tiro libre, de la concentración máxima de los compañeros, del diálogo que hay en ese momento de que no nos metamos tan atrás. ‘Tan atrás’ significa no estar tan cerca mío, sino que intentar aguantar lo máximo posible y, si hay un cabezazo, que sea lo más lejos posible. No tan cercano hacia el arquero, porque si no la jugada termina en gol”.
“Y una de las misiones era esa: intentar que la línea defensiva no retrocediera, sino que todo lo contrario, que aguantáramos lo mayor posible”.
“Prácticamente se da esa jugada en una final, en un estadio de 100.000 personas, con millones de espectadores, una jugada que determina un título por el minuto en que se dio y por el trámite del encuentro. Partido muy igualado”.
“En ese entonces, yo de lo que menos me preocupo es del balón. Claro, yo pierdo, desde que arranca el balón, pierdo la vista del balón y me preocupo de, visualmente, conectar con quién iba a recibir la pelota”.
“Hago esto en fracción de tiempo y me doy cuenta de que el que está posicionado para recibir la pelota es Agüero. Entonces, como es una acción tan técnica, si yo no hubiese hecho eso, no hubiese llegado”.
“Porque si me dedico a mirar el balón y me despreocupo del ejecutante, pierdo esa fracción de tiempo que es valiosísima. Y eso hace que yo gane esa fracción de tiempo y llegue prácticamente con la punta de los dedos a sacar la pelota”.
