La periodista brasileña Alana Ambrosio se ha consolidado como una de las voces de la NBA en Latinoamérica, construyendo una carrera que ha crecido de manera sostenida en un entorno tan competitivo como exigente.
Lo que comenzó como una pasión compartida en casa, viendo partidos junto a su padre, terminó transformándose en un camino profesional que hoy la tiene relatando y analizando el mejor básquetbol del mundo.
Su historia no responde a un trayecto tradicional. Desde un blog personal con pocas visitas hasta sus primeras apariciones en medios y, posteriormente, su llegada a transmisiones oficiales, Ambrosio fue abriéndose paso gracias a su constancia, su voz propia y su amor por el juego.
Con el tiempo, ese recorrido la llevó a formar parte de importantes plataformas y a consolidarse en un espacio donde la presencia femenina aún es limitada.
En una industria exigente y masculina, Alana Ambrosio logra hacerse un nombre propio
En la segunda parte de la entrevista con RedGol, la comunicadora repasó sus inicios, su crecimiento en el mundo de las comunicaciones y los desafíos que ha enfrentado en el periodismo deportivo.
Al reflexionar sobre su experiencia en la industria, Ambrosio reconoce que abrirse camino en el periodismo deportivo no siempre ha sido fácil. “Ser mujer en el mundo del deporte es difícil, es cierto. Y muchas veces puede sentirse solitario, no porque a las mujeres no les gusten los deportes, sino porque a veces no se sienten bienvenidas en ese espacio”.
Sin embargo, asegura que pese a los momentos difíciles, nunca ha considerado rendirse, convencida de que su presencia también ayuda a abrir puertas para otras mujeres que aman el deporte. “Y es importante decirlo, sinceramente hay días y días. A veces solo quería llorar y rendirme, pero pensé: no, no lo voy a hacer. Tendrán que seguir conmigo”.
Añadiendo que es importante esta postura. “Lo hago por mí, por supuesto, pero también, sinceramente, por las chicas que vienen detrás”.
En esa línea, Ambrosio explica que en Brasil la presencia femenina en las transmisiones deportivas suele ser más visible cuando se trata de fútbol, debido a la enorme popularidad que tiene ese deporte en el país. “Por lo mismo, hay más espacio para nosotras”.
“Aunque sigue habiendo muchas menos mujeres que hombres, en el fútbol la presencia femenina es mayor. Con la NBA es distinto: es un espacio mucho más reducido y, muchas veces, como periodista, yo era la única mujer que aparecía en televisión, pese a que hay muchas que aman el deporte
Añadiendo que “es un privilegio, pero también algo difícil, porque es como si tuviera que cargar con toda la presión de ser mujer en la NBA. Pero es fundamental no rendirse, porque el patriarcado ya te obliga a hacerlo en cualquier situación”.
En ese sentido, Ambrosio enfatiza la importancia de la representación dentro de los medios. La periodista explica que crecer viendo a su madre trabajar en televisión le dio la confianza para imaginarse también frente a las cámaras.
“Estoy acostumbrada a verla en la televisión. Y supongo que esto me dio confianza, sin duda, para darme cuenta de que está bien hacer esto, informar y tener este tipo de trabajo”.
Por lo mismo, siente que hoy tiene una responsabilidad: abrir camino no solo para mujeres que quieren dedicarse al periodismo deportivo.
“Es muy valioso cuando puedes verte reflejada e identificada de alguna forma. Por eso, aunque es difícil estar aquí, sería aún más difícil rendirse. No podemos hacerlo. Tenemos que ocupar espacios, y eso es lo que me motiva, incluso en los momentos en que se siente difícil y solitario”.
En esa línea, también abordó una realidad que aún se repite en el mundo del deporte: los comentarios y actitudes sexistas que enfrentan las mujeres, muchas veces disfrazados incluso de “halagos”. “Como los comentarios sexistas, como “vete a la cocina” o “¿qué saben las mujeres de deportes?”, y cosas así”.
“Para lidiar con eso, creo que es importante tomar cierta distancia. Todos podemos mejorar, así que si se trata de una crítica, hay que verla como una oportunidad para crecer. Siempre se puede aprender algo. Pero si solo es odio, ¿para qué quedarse con eso?”
“Así que hay que mantenerse fuerte para que no afecte tu trabajo”, puntualizó la periodista, agregando que ese ha sido su principal foco.
Asimismo, sobre los comentarios negativos en redes, comentó que “si te preocupas demasiado por lo que dice la gente, especialmente en internet, donde cualquiera puede esconderse tras perfiles falsos, no vas a avanzar”.
“Eso termina afectando tu confianza y tu trabajo. Por eso es clave mantenerse enfocado, sobre todo en un mundo dominado por hombres, como lo es aún más el deporte, y que no va a cambiar de un día para otro”.
