El 23 de junio de este año, el chileno Jorge Guzmán fue anunciado como asistente técnico del Caracas FC, el cuadro más ganador de Venezuela. Se sumó al staff de Henry Meléndez. Pero además de esa experiencia, fue testigo de los dos terremotos que azotaron aquel país.
Con un saldo terrible: más de 5 mil 300 personas fallecidas. También hubo 16 mil 740 heridos y casi 18 mil habitantes perdieron sus casas. La aventura de Maravilla Guzmán en suelo llanero comenzó por una decisión familiar. “Me vine con mi señora que es venezolana y había estado 10 años en Chile”, le contó a RedGol.
“Tenemos una hijita de 6 años y en enero tomamos la decisión de venir a estar un tiempo acá con la familia. Estoy más tranquilo para retomar el fútbol, que es lo que siempre me dediqué. Y desde que fui papá lo he tenido más postergado. Se dio la posibilidad de estar en el Caracas. Feliz porque es lo que me gusta y lo que sé hacer”, aseguró el otrora delantero de Universidad de Chile y Deportes Temuco.
¿Cómo está todo por allá después de la tragedia con los terremotos?
Fue duro el terremoto. Los primeros días fueron con muy poca información. Después con el correr de las horas se vio la tragedia, sobre todo en La Guaira. Por el tipo de suelo, a pesar de haber sido un 7.4 se sintió mucho más fuerte. Cayeron más de 100 edificios. Con las noticias de que hasta hace poco se encontraron tres personas con vida que fueron rescatadas.
¿Cómo lo viviste tú?
La Guaira es un lugar que está a media hora de Caracas. Uno mismo en feriados bajaba allá porque es cerca. Justo ese día nos tocó jugar. Si no hubiese sido así, mucha gente habría estado ahí en el feriado en la playa. Por esas cosas del destino no estuvimos ahí.
¿Y ahora cómo percibes que está todo?
La vida tiene que continuar. Uno con tanta noticia trágica entras en un proceso depresivo. La gente sigue ayudando a quienes quedaron sin nada. Obviamente tiene que venir una reconstrucción. Volvieron los colegios. acá tienen otro calendario. La gente volvió a sus trabajos, el fútbol se atrasó una semana. En la Copa Suidamericana tenemos partidos impostergables. Hubo que volver a entrenar con pena y angustia, pero todo se empezó a normalizar un poco con la vida acá.
¿Quién te bautiza como Maravilla?
En La Magia Azul, la Paty Aguilar fue. Yo hacía muchos goles de bastante calidad. Y en cadetes, desde los 11 años. Todos los años terminaba con cerca de 40 goles. Me subieron al plantel a los 15 años, pensaba que iba a ser la próxima figura de la U. Me fui quedando un poco más arriba. Tuve mi carrera, pasé por varios equipos del fútbol chileno. Ahí quedé como Maravilla.
¿Te mareaste un poco con el apodo?
No, siempre fui capitán en todos los equipos, en las selecciones juveniles. Me faltó estar un poco más enfocado. En ese tiempo no había mucho sicólogo deportivo, coach, los mismos entrenadores tenían todas las herramientas que hay hoy. Por ahí se me quedó un poco la carrera. Siempre había mucha competencia. Nunca me sacaron para fortalecer la potencia y la masa muscular. Y siempre estaba para ganar los torneos de verano.
Jorge Maravilla Guzmán: la vida de un DT chileno en el Caracas de Venezuela
Jorge Maravilla Guzmán sabe que puede aportar en el cuerpo técnico del Caracas FC de Venezuela. “Hay muchas herramientas que antes no estaban en el fútbol. La misma internet te muestra diferentes cosas. Sicólogos, coach, los entrenadores están mucho más preparados”, le contó a RedGol desde la capital de aquel país.
¿Por qué decidiste ser entrenador?
Hice el curso en el INAF por hacerlo. Quería hacer algo. Estudié periodismo y ciencias políticas en la universidad Gabriela Mistral. Me gustó, coincidí con la llegada de Marcelo Bielsa a Chile. Me di cuenta de que un entrenador podía meter manos en un equipo. El sobrino de Bonvallet, Alfredo, dirigía en tercera división. Me dijo que fuera a ayudarlo. Fui y mirando el partido, me preguntó qué pensaba. Le hice algunos ajustes. Dimos vuelta un 2-0, ganamos 4-2. Y ahí noté que un entrenador tenía la capacidad de influir en un equipo. Me gustó, empecé y no paré.
Pasaste por la Gabriela Mistral, ¿tuviste influencia de Eduardo Bonvallet?
Fue importante para harta gente de la generación por el amor a la camiseta, el himno nacional no se cantaba muy fuerte. Fuimos los primeros en cantar los himnos como los cantan casi todos los países. No alcancé a tenerlo en la universidad como entrenador, pero los muchachos que estaban me decían que era espectacular.
¿Tienes en tus planes volver a Chile?
Claro. Estuve harto tiempo por tercera división, me fue bien. Tuve cuatro ascensos, varios equipos que armamos y hoy están en el profesionalismo: Lautaro, Limache, Provincial Ovalle. Fui ayudante de Francisco Bozán en Barnechea. Paré porque fui papá, me dediqué 100 por ciento a eso, me dediqué a mi empresa de carne. Todavía continúo con ese negocio, me da un poco la tranquilidad de venir a Venezuela sin necesitar un trabajo inmediato. Venir acá sin un trabajo era complicado. Eso me dio la posibilidad de no empezar de cero.
¿Hiciste algo de periodista?
Nunca ejercí de periodista, pero había ramos que me servían mucho para estudiar. Comunicación, edición, muchas cosas que me sirvieron harto para ser entrenador.
El imborrable recuerdo azul de Jorge Maravilla Guzmán
Por supuesto que a Jorge Maravilla Guzmán no se le olvida su experiencia como bicampeón en la Universidad de Chile con aquellos equipos que dirigió César Vaccia. “El año 99 y 2000 fueron bonitos años. Me tocó jugar. Era difícil entrar. Jugué varios partidos, en algunos lo hice bien”, repasó. Tiene razón: en el primer título jugó 10 partidos y anotó dos goles. Y en el segundo, registró ocho encuentros y aportó un tanto.
¿Te ha cambiado la visión de ese proceso ahora que diriges?
Hoy que soy entrenador voy entendiendo. En un partido con Flamengo hice un gol, fue uno de los mejores partidos que jugué. Me fui con todos los premios el jueves y el domingo no fui ni citado contra Iquique. No entendía, era muy joven. Me faltó esta mejor asesorado. En ese tiempo no había muchos representantes, yo no tenía. Tampoco gente cercana que me dijera tranquilo. Fui a préstamo a Temuco, salí mejor jugador y goleador de la Primera B. Volví a la U y pasó exactamente lo mismo.
¿Cuáles son tus ídolos en el fútbol?
Como jugador hay varios: Messi obviamente, Cristiano Ronaldo. Jugadores que tienen diferencias. Uno es el talento puro y lo otro, la disciplina. En mi época, Ronaldo.
¿Y algún entrenador?
Creo que Bielsa por el tema metodológico es lo que más me gustaba. El juego posicional de Guardiola me llama un poco la atención y fue lo que creo que a Chile le hizo ganar los títulos en las Copas América.
