El fútbol chileno está de luto tras el fallecimiento de Orlando Aravena, ex entrenador de la selección chilena con la que disputó la final de la Copa América en 1987 y que adiestró en las bulladas eliminatorias a Italia 1990.

Aravena, que murió a los 86 años, comenzó su carrera en Magallanes en 1957. Luego pasó a La Serena, elenco con el que ganaría la Copa Chile de 1960, para luego jugar en Palestino, Colo Colo y Ñublense.

Como entrenador su carrera fue en ascenso. Y en la década de 1980 fue donde logró tener mayor resonancia, convirtiéndose en un técnico de excelencia en el fútbol nacional.

La gran campaña que realizó con Palestino en el torneo de 1986, en la que perdió la final con Colo Colo, le permitió llegar a la selección chilena donde hizo historia.

Esto porque comandó a la Roja en el triunfo 4-0 ante Brasil en la Copa América de 1987, certamen en el que perdió la final ante Uruguay por 1-0.

Aravena marcó una era en el fútbol chileno

Maracanazo

Aravena continuó liderando el proceso de la selección chilena hasta 1989, año en el que nuevamente dirigió la Copa América en Brasil, sin mayor éxito.

El gran desafío era llevar a Chile de vuelta a un Mundial, por lo que las eliminatorias a Italia 90 fueron muy bravas. Tras ganarle a Venezuela los dos partidos y empatar con Brasil en Santiago, se definió todo en el Maracaná de Río de Janeiro.

Ahí se vivió el mítico Maracanazo, en el que Roberto Rojas se cortó la frente, la Roja se retiró de la cancha y la FIFA castigó a la Federación Chilena sin poder participar de la siguiente eliminatoria.

A Aravena también le cayó un castigo personal: no poder volver a dirigir nunca más a nivel internacional. Luego de su paso por la Roja, entrenó a Palestino en 1996 y en 2005 a Santiago Morning, sus últimas experiencias.