Con miras a la temporada 2026 del fútbol chileno, uno de los equipos de la Primera B como es Deportes Antofagasta vivirá un cambio trascendental e histórico para su historia como institución, con una de sus principales reliquias.
El alcalde de esta ciudad, Sacha Razmilic, presentó de manera formal al Concejo Municipal el proyecto de remodelación del Estadio Calvo y Bascuñán, el cual considera el cambio del césped natural por una carpeta de pasto sintético con certificación FIFA y World Rugby.
La iniciativa, que también incluye la intervención de la pista atlética del recinto de Antofagasta, para cumplir los estándares de World Athletics, necesitaba una modificación presupuestaria por $3.4 millones de pesos, el cual finalmente se aprobó con siete votos a favor y tres en contra.
El drástico cambio que sufrirá Antofagasta para 2026
En cuanto al financiamiento para la remodelación del Calvo y Bascuñán, desde el municipio advierten que se ligan a recursos asociados al litio y “se condice con esta iniciativa que busca mejorar el recinto y que tenga un uso mayor por parte del deporte profesional, amateur y recreativo”.
Desde Antofagasta señalan que las obras en el Estadio comenzarán el sábado 14 de febrero y se extenderán hasta julio, para realizar la reapertura del recinto entre agosto y septiembre. Esto significa que los “Pumas” deberán buscar lugar para jugar sus duelos en Primera B.
Si bien aparecen como opciones jugar en el balneario de Juan López o Mejillones, al no contar con los servicios que requiere TNT Sports para transmitir, las chances para la localía pasan entre el “Zorros del Desierto” de Calama o el “Tierra de Campeones” en Iquique.
