Carlos Palacios tuvo un 2025 en el que mostró chispazos de su calidad en Boca Juniors. Sin embargo, no logró ser la figura determinante que esperaba el elenco Xeneize.

Eso espera cambiarlo este 2026. Para eso estuvo activo antes de la pretemporada con un método revolucionario, que mostró en redes su entrenador personal, Matías Covarrubias.

El profesor de educación físico detalló que los lentes de realidad virtual que utiliza y un trabajo especial en el que debe ir marcando cuadrados en una tablet va más allá de lo futbolístico para el ex jugador de Colo Colo.

“Este trabajo combina estimulación cognitiva, percepción visual y ejecución motora, replicando las demandas reales del juego”, marca de inicio.

El revolucionario entrenamiento de Carlos Palacios

Detalla Covarrubias que hay un “Inicio cognitivo – Memoria de trabajo”, en el que “el jugador memoriza una secuencia de patrones visuales, activando la memoria de trabajo visual-espacial, clave para retener y manipular información antes de actuar”.

Palacios con su entrenamiento especial

Luego viene un “trabajo con luces + balón – Percepción y acción”, en el cual “mediante estímulos luminosos aleatorios, Carlitos debe identificar el color objetivo y ejecutar con balón, entrenando la atención selectiva, la velocidad de procesamiento y la coordinación visuo-motora bajo incertidumbre”.

Destaca luego la “Interferencia cognitiva – Control ejecutivo“, donde “se agregan tareas numéricas (par/impar) que obligan al cerebro a cambiar de foco sin perder rendimiento, fortaleciendo la flexibilidad cognitiva y el control ejecutivo en fatiga”.

Los lentes con los que aparece entrenando son “Complemento Perceptivo-Cognitivo en Entorno Virtual”. Señala que “este bloque entrena funciones perceptivas claves del fútbol”.

Ahí se detiene en la “Frecuencia de escaneo”, en el que mide “cantidad de veces que Carlitos explora visualmente su entorno antes de actuar. A mayor frecuencia, mejor calidad de información previa a la decisión”.

También está el el “Ritmo de escaneo” donde apunta a “velocidad y timing con el que se realizan los escaneos. Un ritmo eficiente permite ver sin perder control de la acción, optimizando el tiempo disponible para decidir” y el “Escaneo crítico” que es la “capacidad de identificar estímulos relevantes (compañeros, rivales, espacios) y descartar los irrelevantes. Es clave para tomar decisiones correctas bajo presión”.

Finalmente está la “Memoria de trabajo aplicada al juego”, que “permite recordar posiciones, movimientos y patrones mientras se ejecuta la acción, conectando percepción y táctica en tiempo real” y la “Toma de decisiones”, que es la “untegración final entre información visual, memoria y contexto. Se entrenan circuitos fronto-parietales para decidir más rápido y con mayor precisión”.