Arturo Vidal dejó su huella en el Barcelona. Y si bien su nombre no estará especialmente grabado en las vitrinas culés, sí quedó a fuego escrito al interior de una plantilla que vio con sorpresa como el King se marchaba a Inter al término de la última campaña.
El grupo de los “vidalistas” se fue reduciendo. Primero abandonó Luis Suárez, con quien integraba la triada sudamericana junto a Lionel Messi. También partieron Nelson Semedo y Moussa Wagué, dos cercanos al chileno.
Pero en las últimas horas se sumó la última baja. Se trata nada menos que de Carles Aleñá, quien en el día de su cumpleaños -lo había saludado cariñosamente Arturo Vidal en Instagram- timbró su salida del cuadro azulgrana.
El mediocampista español es formado en La Masía pero a los 23 años no ha podido hacerse de un lugar trascendente en la plantilla y en la temporada pasada ya le correspondió buscar nuevos horizontes, para lo que eligió al Betis.

Carles Aleñá se convirtió en el primer jugador que sale a préstamo de Barcelona en el mercado de invierno
Regresó a Barcelona y Ronald Koeman le comunicó que no estaba en sus planes, pero que podría quedarse a pelear por un lugar. Sin embargo, escasearon las oportunidades y sólo sumó dos partidos en La Liga y tres en la Champions League.
Con estos números, se le abrió la puerta del Getafe por especial interés de su entrenador, José Bordalás, y donde podrá ser compañero de Marc Cucurella, también formado en Barcelona y con quien fue compañero en las series menores.




