El verano 2026 llega con una tendencia clara en el mundo del fitness: entrenar de manera más inteligente, con foco en la constancia, el movimiento funcional y la calidad del entrenamiento.
Así lo destaca la cadena de gimnasios Sportlife, que identifica en las clases dirigidas uno de los principales motores para mantener la adherencia al ejercicio durante los meses de mayor motivación.
Tendencias deportivas 2026
Según la industria y los últimos reportes del Colegio Americano de Medicina del Deporte (ACSM), el entrenamiento actual pone el acento en un propósito claro, donde la fuerza funcional, el trabajo de core, el balance y la movilidad se consolidan como habilidades base para moverse mejor y prevenir lesiones, especialmente en temporadas de alta intensidad como el verano.
“Las clases dirigidas son clave en esta época porque entregan estructura, motivación y comunidad. Tener un horario definido, un entrenador, música y un objetivo claro es lo que finalmente sostiene la constancia”, explica Yaré Urra, Líder Fitness y Servicio de Sportlife.
En paralelo, el entrenamiento funcional se mantiene dentro del top 10 de tendencias fitness a nivel mundial para este año, reafirmando que no se trata solo de una moda, sino de una metodología cada vez más integrada al estilo de vida.
Su enfoque medible en tiempos, repeticiones, rondas y técnica, junto con el trabajo de fuerza, resistencia y la posibilidad de adaptar niveles, lo posicionan como una opción eficiente, rápida y altamente motivadora, explica Yaré Urra.
Además, el componente comunitario se ha convertido en uno de los principales factores de motivación. “Entrenar juntos genera un compromiso distinto. El entrenamiento funcional se percibe eficiente, dinámico y completo, porque combina fuerza, resistencia y movilidad en tiempos acotados”, agrega Urra.
Otro pilar destacado por la entidad norteamericana es el entrenamiento de movilidad y balance. De acuerdo con el ACSM, el trabajo de core (enfocado en el conjunto de músculos que estabilizan el centro del cuerpo) y de flow (basado en movimientos continuos y donde se trabaja el cuerpo como un todo) se ubica dentro del top 5 de tendencias para 2026.
Esto refleja un cambio cultural donde la recuperación y el movimiento consciente dejan de ser un complemento y pasan a ser parte central del entrenamiento.
En esa línea, Pilates vuelve a posicionarse como una de las clases más demandadas a nivel global. En Sportlife, esta disciplina ha mostrado un crecimiento sostenido, con un 30% más de disponibilidad de clases durante el último trimestre y un 26% de aumento en la asistencia.
Asimismo, las clases de natación, tanto grupales como personalizadas, registraron un crecimiento cercano al 23%, confirmando el interés por entrenamientos completos, de bajo impacto y alta efectividad.
“Las clases acuáticas han tenido un crecimiento muy significativo porque las personas buscan entrenamientos completos, seguros y que se adapten a distintos niveles. La natación permite trabajar fuerza, resistencia y movilidad, pero también es una excelente opción para quienes quieren cuidarse, recuperarse o complementar otros entrenamientos”, señala Yaré Urra.
A estas tendencias se suman las clases que históricamente lideran la asistencia en Sportlife, como Zumba, Body Pump, Funcional y Body Combat, que continúan siendo protagonistas durante la temporada estival.




