El Campeonato Nacional 2021 se cerró con polémica y es más: se puede decir que se sigue jugando a la espera que se dispute la accidentada promoción por la permanencia o el ascenso a Primera A entre Huachipato y Deportes Copiapó.

En medio de acusaciones cruzadas sobre el escritorio de la ANFP, Deportes Melipilla vio la resta de seis puntos y descendió a Primera B por secretaría pese a sentenciar la permanencia en la cancha, esto después de revertirse la sanción que desafiliaba a Los Potros.

Pero este nuevo escándalo del fútbol chileno, que se agreda al caso de Lautaro de Buin entre los más recientes, no volverá a repetirse tras el cambio del Artículo 77 de las bases del torneo por parte del Consejo de Presidentes de la ANFP.

Tal como detalló este viernes el periodista de ESPN, Christopher Brandt, “el Consejo de Presidentes modificó el Artículo 77 de las bases. Con esto, los clubes tendrán sólo cinco días para denunciar una infracción y no cuando se tomó conocimiento de ello. La idea es evitar los descensos por secretaria al final de cada temporada”.

De esta forma, la normativa sobre “la prescripción de las acciones”, que refería que “salvo norma expresa en un sentido diverso, al tenor de lo dispuesto en el inciso 4° del Artículo 75°, las acciones para denunciar las infracciones establecidas en las presentes bases prescribirán transcurrido el plazo de 5 días hábiles contados desde la comisión de la infracción o desde el momento en que razonablemente se pudo tomar conocimiento de ella, debiendo calificarse tal situación por el Tribunal de Disciplina”, se vio modificada.

Ahora el Artículo 77 expresa que “salvo norma expresa en un sentido diverso, el plazo para presentar las denuncias sobre infracciones establecidas en las presentes bases prescribirán trascurridos 5 días hábiles contados desde la comisión de la infracción”.

Así las cosas, el fútbol chileno espera evitar que ocurran bochornos como el acaecido durante las últimas fechas del Campeonato Nacional 2022, en el que equipos comprometidos en la cancha con el descenso jugaban además en paralelo sobre el escritorio, con abogados buscando subterfugios en los rivales directos como plan B para salvarse.