El Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago determinó la prisión preventiva para el ex presidente de Universidad de Chile, Michael Clark, luego de ser formalizado por cinco delitos en el caso Sartor.
La jueza Paulina Moya consideró que el ex mandamás de Azul Azul es imputable por los delitos de administración desleal, negociación incompatible, la entrega de información falsa al mercado, el lavado de activos y el fraude por omisión de Oferta Pública de Adquisición de Acciones (OPA), lo que lo tenía muy complicado.
En ese sentido, hubo otro punto muy relevante para considerar la prisión preventiva, que tiene que ver con el borrar antecedentes en WhatsApp, por lo que se concluyó que su libertad representa tanto un peligro para la seguridad de la sociedad como para el éxito de la investigación.
Los WhatsApp borrados de Michael Clark
Fue en la formalización donde la jueza Paulina Moya reveló una situación grave y que fue crucial para pedir le medida cautelar de prisión preventiva, en contra de Michael Clark.
En ese sentido se detallaron conversaciones con el coimputado Hugo Baranda, donde Michael Clark impartió instrucciones para borrar comunicaciones por la aplicación de mensajes de chats.
En detalles la instrucción fue borrar conversaciones, tanto individuales como grupales, además de activar los mensajes temporales, de manera que estos después se eliminaban.
Esto fue respaldado, además, porque en el celular de Michael Clark no tenía mensajes después de marzo de 2026, en una clara señal de que se habían eliminados.
Por lo mismo, se señaló que corresponden a “antecedentes específicos de eliminación de evidencia”, lo que fue clave para decretar la medida cautelar en la investigación de 120 días.
