Un verdadero sacudón vive el tenis femenino, todo por el controvertido caso de Tara Moore. La jugadora fue sancionada por la WTA y ella se defiende con una millonaria demanda.
Cada vez son más complejos los casos de doping en el mundo del deporte. Si bien hay muchos atletas que usan sustancias prohibidas para sacar ventaja en sus competiciones, otros lo han hecho por error e incluso, mala fortuna. Es lo que reclama Moore.
La millonaria demanda
La historia es más o menos así: Tara Moore consumió carne en un restaurant y esta resultó que se encontraba podrida. Esto trajo como consecuencia que durante el WTA de Bogotá 2022 dio positivo en doping, por lo que fue castigada.
La WTA sancionó a la británica con cuatro años sin jugar tenis. La jugadora se defendió que había sido un “accidente”, pero no hubo piedad contra ella. Esto la alejó del circuito profesional más competitivo a nivel femenino.
Si bien un tribunal independiente respaldó su versión y le levantó del castigo, volviendo a jugar entre mediados del 2024 y el segundo semestre del 2025, la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA) ganó en la apelación y Moore volvió a ser sancionada. De esta manera, no podrá usar la raqueta hasta fines del 2027.
Ante toda esta situación, Tara Moore demandó a la WTA ante la justicia de Nueva York. La tenista acusa que esta organización no había informado a los jugadores de los peligros que conllevaba el consumir carne local, por los diversos aditivos que pueden tener los animales.
“Tara Moore ha sido una víctima doble, primero por parte de la negligencia de la WTA y después por parte de una sistema antidopaje que da por hecho que el culpable es el jugador sin ninguna prueba de mala intención“, indicó Daniel Weiss, abogado de Moore, a New York Post.
Tara Moore exige el pago de 20 millones de dólares por el daño que esta situación ha hecho a su carrera. La británica llegó a ser la 77° del mundo en dobles y la 145° en individuales. Sumando ambas modalidades, la ahora jugadora de 33 años cuenta con 26 títulos a nivel ITF.
