Nicolás Jarry (155°) cayó en primera ronda del Chile Open ante el croata Dino Priznic (120°) en tres sets, estirando así su mala racha en el circuito. De hecho, no gana un partido desde Wimbledon en julio del año pasado.

Sin embargo, la noticia de la jornada no solamente estuvo en la cancha. El tenista nacional salió muy molesto del court central de San Carlos de Apoquindo por una pelota que se cantó mala. De hecho, le sacó fotos a la marca al salir del terreno de juego.

“La pelota tocó en la línea y el sistema la dijo mala. Así de simple”, manifestó en conferencia de prensa luego de consumada su derrota, algo que consideró, en buen chileno, totalmente tirado de las mechas.

Agregó que la queja por el sistema automático no es algo personal. “No soy yo. Hay muchísimos que no entienden por qué una máquina esté por sobre los seres humanos”, manifestó.

Jarry le tomó una foto a la marca de la pelota (Foto: VTC Tenis)

Cerró la polémica del primer día de competencia agregando que “a mí no me cabe en la cabeza, que el jefe sea una máquina. Es ridículo”.

La queja toma más fuerza considerando que el torneo es organizado por su tía, Catalina Fillol, aunque poco puede hacer cuando se implementa el cantado automático de bolas que sustituyó a los jueces de línea.

Cómo funciona el ojo de halcón automático en tenis

El sistema utiliza múltiples cámaras de alta velocidad (aproximadamente 18) alrededor de la cancha para triangular la posición de la pelota con una precisión de milímetros.

Con su implementación, los jugadores dejaron de tener la posibilidad de pedir desafíos, como ocurría antiguamente para que se revisara el pique de la pelota.