El tiempo pasa más rápido de lo que uno a veces piensa y pareciera que fue ayer cuando Chile ganó la Copa América Centenario, pero ya han pasado 10 largos años. Increíble.

Hubo un tiempo donde La Roja hacía temblar al continente, donde los jugadores nacionales eran figura en los clubes más grandes del mundo y donde el entrenador no era un interino sin fecha de vencimiento. Otros tiempos. Buenos tiempos.

La conquista de América

Chile había ganado la Copa América 2015 con Jorge Sampaoli en la banca, pero el casildense se había ido con polémica tras la partida de Sergio Jadue a Estados Unidos como testigo del FBI. Juan Antonio Pizzi asumió como entrenador, aunque no terminaba de convencer.

Antes de la Copa América Centenario, La Roja cayó ante Jamaica en un amistoso que sembró más dudas. En el debut en el torneo continental fue derrotada por Argentina, aumentando la incertidumbre. Los nacionales despertaron a tiempo para vencer a Bolivia y Panamá para avanzar a cuartos de final. De todos modos, pocos imaginaban lo que venía.

En la ronda de los ocho mejores llegó el punto de inflexión. México era el rival, quienes venían muy agrandados tras eliminar a Uruguay. El Tricolor estaba lleno de exitismo y lo pagó de la peor manera: 7-0 ganó la selección chilena. Ese día los aztecas descubrieron que “esto no es la Copa de Oro”.

En la semifinal el oponente fue Colombia. José Pedro Fuenzalida y Charles Aránguiz anotaron para La Roja en el triunfo 2-0. La final, al igual que un año atrás, era ante Argentina de Lionel Messi. Todos querían escribir sobre el primer título de la Pulga, pero terminaron viendo otra vuelta olímpica de Alexis Sánchez.

En el MetLife Stadium de Nueva Jersey, ese 26 de junio de 2016, Chile aguantó con la cuchilla entre los dientes el empate 0-0 durante 120 minutos. Y llegaron los penales. Lionel Messi la mandó a las nubes, Claudio Bravo le atajó su remate a Lucas Biglia y Francisco “Gato” Silva anotó el remate definitivo. Era una realidad. Bicampeones de América.

Tras el encuentro, Messi no aguantó más los fracasos con su selección y decidió renunciar. Sí, La Roja retiró a uno de los mejores de la historia. Después regresó, pero esa es otra historia. Bravo levantó el título ante puñado de chilenos que se sentían más grandes que la Estatua de la Libertad.

10 años han pasado y a veces, pareciera que pasará mucho tiempo más para que Chile vuelva a ser protagonista de un evento así. Hoy la realidad es que La Roja ha visto las últimas tres Copa del Mundo por TV. El pasado fue hermoso y a veces cuesta no mirarlo cuando el presente es tan opaco. Éramos felices y lo sabíamos.