No existe ninguna exageración en decir que el duelo de cuartos de final que disputarán Colombia y Chile esta noche en Sao Paulo, es la más competitiva.
Considerando rendimientos de fase de grupo, suman cinco triunfos y 15 puntos; más que Perú-Uruguay (11), Brasil-Paraguay y Argentina-Venezuela (9).
Pero además es emparejamiento de pronóstico más reservado, que no tiene favoritos pese a la mejor salud del elenco colombiano: 100 por ciento de rendimiento y sin goles en contra.
Por eso Reinaldo Rueda habló de lo mental, de la convicción. “Los estados de ánimo y la mística dentro de un equipo son vitales en estas confrontaciones”, dijo el técnico de la Roja.
Y la mística son ellos. No Bielsa, Sampaoli o Pizzi. Son los Vidal, Sánchez y Medel quienes han sostenido desde 2007 la ilusión del país. O los que quedan, tras la marginación de Claudio Bravo.
Se notó ante Uruguay cuando faltaron dos de ellos en la cancha y el equipo cayó en intensidad, hasta dejarse vencer por un Uruguay que dormía la pelota.
Mística es la palabra que acuñaron. Amateurismo le decía Sampaoli. “Lo que más me produce alegría es ver el orgullo de los jugadores”, decía Bielsa tras derrotar a su Argentina.
Y si Rueda lo supo encontrar, quiere decir que la llama sigue encendida; y contra eso pocos se han llevado el botín. Solo la cuentan Brasil en 2014 y Alemania en 2017.
Veremos si eso alcanza, pero lo que no se negocia hoy es pensar que la selección hará un partido a esa altura. Está hecha para eso.
No hay que perdérselo.
