Pese a que se tuvo que cambiar la sede, la final de Copa Libertadores igual tuvo a un chileno como protagonista. Roberto Tobar fue el árbitro elegido para el encuentro, donde tuvo un correcto desempeño en los 90 minutos y anotó un nuevo hito a su carrera.
“Es un orgullo bastante grande representar al arbitraje chileno en este tipo de partidos. Habla del buen trabajo en Chile. Recibimos muy buena instrucción técnica. Eso nos ayuda a cumplir un buen papel a nivel internacional. Es un reconocimiento al trabajo“, comentó el juez a La Tercera.
La definición estaba planificada para disputarse en Santiago, pero el contexto político y social terminaron sacando el partido de nuestro país. “Es muy triste que hayamos tenido la opción de realizar la primera final única y no poder recibirla. No estaban las condiciones. Me hubiese encantado estar en Chile, pero, por lo que está pasando, difícilmente se pudo haber jugado“.
Aunque el gobierno y la ANFP hicieron lo posible por volver a la normalidad, los manifestantes siguen en las calles exigiendo justicia. “Eran varios meses de preparación, mucha inversión en arreglar el estadio. Había mucho esfuerzo. Era una final muy importante y se estiró tratando de dar las garantías, pero todos nos dimos cuenta de que era imposible“, añadió Tobar.
Finalmente, se refirió a la posibilidad de reanudar el torneo nacional, algo que se intentó este fin de semana pero que las autoridades tuvieron que echar pie atrás. “En este momento no sabría decirle. Estoy hace una semana acá. No he conversado mucho de la contingencia. He leído, pero no estoy en Santiago. Esperemos que se pueda reanudar. Hay gente que depende del fútbol, que quiere trabajar, pero siempre en apoyo a la sociedad, que pide la equidad que necesitamos, a la justicia que reclama la gente“.
