No todo fue alegría ayer en el Bayern Munich, luego de la victoria por 5-0 sobre el Besiktas por la ida de los octavos de final de la Champions League.

Arjen Robben hizo público su disgusto por haber comenzado en la banca del equipo bávaro: “Todos los jugadores quieren jugar partidos como éste y yo también. Cuando no juegas, te hace daño”.

El holandés no se conformó con haber ingresado como suplente y lanzó: “si expreso ahora lo que siento, mañana estaré (sentado en el despacho) con el señor (Karl-Heinz) Rummenigge”

En tanto, el entrenador Jupp Heynckes respondió: “Hago lo que me parece correcto. Eso debe ser aceptado por todos y punto”.