El bus de Boca Juniors fue atacado por hinchas de River Plate en la llegada al Monumental y recibieron gas pimienta que no los tiene en condiciones de jugar el partido.

Carlos Tévez está entre los más afectados por los vómitos y mareaos, y los dirigentes del cuadro Xeneize no quieren disputar el encuentro.

Christian Gribaudo, secretario de Boca Juniors, manifestó que “los jugadores están cortados. Un desastre. Así no se peude jugar”. Es más, los reportes indican que Pablo Pérez tiene vidrios en los ojos y será trasladado a un centro médico.

A menos de una hora del partido, los dirigentes del equipo Xeneize se reunirán conAlejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, para notificar el daño que recibieron sus futbolistas y suspender el encuentro según el artículo 174.

Foto: Fox Sports.