Primera gran polémica en el Mundial 2026. Es que Paraguay fue la selección que se vio afectada por la primera expulsión de uno de sus jugadores al decir algo con la boca tapada, en lo que es el nuevo reglamento que opera en el torneo.

El afectado fue Miguel Almirón, una de las figuras del equipo. Terminaba el primer tiempo y con asistencia del VAR, el juez vio cómo el guaraní le dijo algo a su rival turco al taparse la boca. Tras el partido, el DT Gustavo Alfaro estalló, pese al triunfo 1-0.

“El primero que habló fue Miguel para pedirle disculpas a los compañeros por el error que había cometido y la situación delicada en la que los había puesto con su decisión. Yo le dije: ‘Le hubieses dicho de todo en guaraní. No entiende’. Es lo mismo que me digan a mí algo en turco“, se quejó.

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Las consecuencias de la expulsión en Paraguay

Miguel Almirón fue expulsado por el nuevo reglamento, que sanciona drásticamente a los jugadores que le digan algo a su rival tapándose la boca. El jugador dejó a su equipo con uno menos todo el segundo tiempo.

“Me cuesta jugar este deporte nuevo, porque estamos jugando un deporte nuevo. Me parece que el fútbol en algún punto yo lo respeto, todas las normativas nuevas que se pusieron y todo lo demás”, partió diciendo Gustavo Alfaro, DT de los paraguayos.

Sin embargo, llegaría el “pero” para el estratega argentino de los albirrojos. Alfaro reclamó que “a veces hay determinadas circunstancias que se manejan para un lado o para el otro, y uno lo que quiere es justicia”.

“Uno lo que quiere es ganar o perder porque hizo mejor las cosas que el rival o porque el rival me superó. Todo el decálogo completo de lo del reglamento se lo aplicaron a Paraguay completo, desde la primera hoja hasta la última”, cerró.