Datos principales
Confederación: CAF.
Apodo: Las Águilas de Cártago.
Ranking FIFA: 44°.
Grupo en el Mundial: F (Suecia, Japón y Países Bajos).
¿Cómo clasificó al Mundial?
Esta será la tercera Copa del Mundo seguida para Las Águilas de Cártago. El cuadro norafricano clasificó son grandes rasguños para este 2026, gracias a un orden defensivo resaltable y un grupo accesible.
Túnez cayó en el Grupo H de las Eliminatorias de la CAF. Allí, venció a todos sus rivales (Liberia, Malaui, Guinea Ecuatorial y Santo Tomé y Príncipe), empatando un solo partido, ante Namibia. Además, se da la particularidad que los tunecinos consiguieron llegar al Mundial 2026 sin recibir ningún gol en contra. ¡Tremendo!
Calendario y estadios en los que juega
- Suecia vs. Túnez (domingo 14 de junio, 22:00 hrs, Estadio BBVA, Monterrey). Transmite: DirecTV.
- Túnez vs. Japón (domingo 21 de junio, 13:00 hrs, Estadio BBVA, Monterrey). Transmite: Chilevisión / DirecTV.
- Túnez vs. Países Bajos (jueves 25 de junio, 19:00 hrs. Arrowhead Stadium, Kansas City). Transmite: Chilevisión / DirecTV.
Kilómetros a recorrer en la Fase de Grupos: 1.600 kms. (Monterrey-Kansas City).
Posibilidades estadísticas según RotoWire:
- Pasar la fase de grupos: 8,4%
- Llegar a cuartos de final: 4,8%
- Llegar a semifinales: 1,2%
- Llegar a la final: 0,5%
- Ser campeón: 0,1%
Proyección de la IA
Gemini, Inteligencia Artificial de Google, no le tiene mucha fe a Túnez. Pese a que los elogió, llamándolos “el equipo más ordenado del continente africano”, también cree que la falta de jerarquía en ataque les pasará la cuenta y terminarán eliminados en la primera ronda.
De esta forma, perderán en los últimos momentos ante Suecia (“la pelota parada sueca derribará el muro tunecino”); caerán con lo justo ante Japón (“partido de choque constante”); y serán superados por Países Bajos (“no aguantarán el chaparrón”).
El plantel de Túnez
Porteros:
– Aymen Dahmen (CS Sfaxien)
– A. Chamakh (Club Africain)
– Sabri Ben Hassen (Etoile du Sahel)
Defensores:
– Van Valery (Young Boys)
– Moutaz Neffati (Norrköping)
– Dylan Bronn (Servette)
– Montassar Talbi (Lorient)
– Omar Rekik (Maribor)
– Adem Arous (Kasimpasa)
– Raed Chikhaoui (Monastir)
– Ali Abdi (Niza)
– M.A Ben Hmida (Espérance de Tunis)
Mediocampistas:
– Ellyes Skhiri (Eintracht de Frankfurt)
– M. Hadj Mahmoud (Lugano)
– Rani Khedira (Union Berlin)
– Anis Ben Slimane (Norwich)
– Mortadha Ben Ouanes (Kasimpasa)
– Ismaël Gharbi (Augsburgo)
– Hannibal Mejbri (Burnley)
Delanteros y Extremos:
– Khalil Ayari (PSG)
– Elias Achouri (Copenhague)
– Elias Saad (Hannover 96)
– Firas Chaouat (Club Africain)
– Hazem Mastouri (Dynamo Makhachkala)
– Rayan Elloumi (Vancouver Whitecaps)
– Sebastian Tounekti (Celtic)
Jugador estrella: Ellyes Skhiri
Ellyes Skhiri nunca buscó portadas, prefirió ganarse el respeto a punta de despliegue y kilometraje. Criado futbolísticamente en la cantera del Montpellier, cruzó la frontera para establecerse como uno de los volantes más regulares y cotizados de la Bundesliga. Tras campañas impecables en el Colonia, dio el salto definitivo al Eintracht Frankfurt. Allí se afianzó de inmediato como titular inamovible, aportando su rigor táctico tanto en la alta intensidad local como en las duras competiciones internacionales del Viejo Continente.
El peso que tiene en el actual plantel africano se explica completamente desde el equilibrio. Skhiri no es un generador de lujos, sino el pulmón inagotable del equipo. Sus estadísticas físicas suelen liderar los rankings en Alemania, barriendo la cancha de área a área para asfixiar los circuitos rivales. Esta resistencia maratónica se suma a una técnica muy pulcra para recuperar el balón e iniciar el ataque, convirtiéndose en el termómetro absoluto que dicta a qué ritmo y con qué profundidad debe jugar su escuadra.
Su lealtad a la escuadra norteafricana quedó zanjada cuando eligió defender a Túnez por sobre su país natal, sumando convocatorias fijas desde 2018. Ya tiene el roce de dos citas planetarias a cuestas y fue el eje central en el épico triunfo sobre el poderoso combinado galo durante el cierre de la fase de grupos en Qatar 2022. En el Mundial 2026 asume una mochila mucho más pesada: ya no es un simple escudero, sino la máxima garantía competitiva encargada de sostener la ilusión para superar una de las zonas más complejas del torneo.
Jugador a seguir: Ismael Gharbi
Ismael Gharbi se formó rodeado de superestrellas en la cantera del Paris Saint-Germain, pero entendió que la falta de minutos frenaría su desarrollo. En una madura decisión, optó por salir de su zona de confort y recaló en el Augsburgo de la Bundesliga. Tras un período de adaptación, ya ha demostrado que es completamente funcional para competir domingo a domingo en la élite europea.
Entre sus compañeros, es el distinto. En un conjunto donde predomina el candado defensivo y el despliegue físico incesante, Gharbi aporta la necesaria cuota de desparpajo. Juega a un toque, gira con facilidad entre líneas y tiene el panorama claro para meter pases filtrados. Genera más que va al choque. Inventa espacios con su agilidad mental y le da imprevisibilidad a su selección.
A nivel internacional, su recorrido es breve pero cargado de expectativas. Y quizás sólo por aquello no se gane la titularidad indiscutida en la Selección de Túnez. Su inserción al equipo principal inyectó frescura durante la etapa final de las Eliminatorias. Aterriza en la cita norteamericana asumiendo el papel de revelación juvenil. Es la carta bajo el brazo del cuerpo técnico cuando le quiere cambiar el rostro al partido.
Técnico: Sabri Lamouchi
No es un improvisado en los banquillos internacionales. Tras colgar los botines, Sabri Lamouchi inició su carrera técnica al mando de Costa de Marfil, selección a la que guio hasta el Mundial de Brasil 2014. Desde ahí, cimentó su experiencia en el fútbol de clubes sumando millas en el Rennes y en equipos británicos como el Nottingham Forest y el Cardiff City. Ese rodaje por ligas de alta fricción física lo dotó del carácter necesario para administrar camarines complejos y sobrevivir en escenarios de máxima exigencia.
En su libreta táctica se tachó la posesión romántica y empezaron a escribirse los capítulos sobre abrazar un modelo directo y combativo. Lamouchi suele apostar por un esquema 4-2-3-1 donde el orden sin la pelota resulta innegociable. Su propuesta se enfoca en blindar el eje del campo y achicar los espacios hacia atrás, armando una estructura rocosa que fuerce la equivocación del adversario. A partir de esa seguridad, la oncena se despliega mediante transiciones rápidas por los costados, buscando atacar el arco contrario con pocos toques en lugar de diluirse en circulaciones lentas.
El desafío de comandar a Túnez le llegó a principios de 2026, asumiendo el cargo justo en la recta final hacia el Mundial de Norteamérica. Su fichaje buscó otorgarle jerarquía internacional al plantel tras el tropiezo en la última Copa Africana de Naciones. Al contar con raíces familiares tunecinas, Lamouchi entiende a la perfección la idiosincrasia del medio y llega con el mandato exclusivo de articular un bloque ultracompetitivo que intente dar el golpe en un grupo durísimo frente a rivales como Países Bajos y Japón.
Posible 11
Mejor participación de Túnez en los Mundiales
Túnez nunca ha superado la fase de grupos de un Mundial. Su primera participación, en 1978, hacía pensar que estábamos ante una selección africana que pronto lo lograría, debido a la forma en la que le ganó a México y el ampate que le sacó a Alemania. Sin embargo, los años han pasado y Las Águilas de Cártago siguen sin conseguir pasar de ronda.
Dentro de esta historia de frustraciones, hay que rescatar lo que Túnez hizo en el Mundial de Qatar 2022. Esta es, quizás, su mejor participación, debido a que, si bien no pasaron, sí tuvieron una victoria épica.
Sucede que Túnez llegó al último partido de esa fase grupal con ínfimas chances de clasificar. Tras empatar en el primer duelo ante Dinamarca (0-0) y perder por la mínima ante Australia, los norafricanos tenían que verse las caras con Francia que, ya con seis puntos, había pasado de ronda. Los Bleus, eso sí, podían perder el primer lugar.
No ocurrió nada escandaloso, pero Túnez logró una victoria que vale la pena que se recuerde. Con gol de Wahbi Kazri, quien anunció tras el partido que se retiraba de la Selección, el cuadro magrebí consiguió derrotar al elenco que, a la postre, fue subcampeón del mundo.
Jugador histórico destacado: Tarek Dhiab
Tarek Dhiab construyó su leyenda sin la necesidad de dar el salto a las grandes ligas de Europa. El volante desarrolló casi toda su carrera en el Espérance Sportive de Tunis, institución donde es reconocido como el máximo ídolo histórico. En su país acumuló un palmarés envidiable, levantando múltiples campeonatos de liga y copas domésticas. Su talento atrajo miradas internacionales, consolidándose como un mediocampista de una calidad técnica superlativa y sumando un breve paso por el Al-Ahli de Arabia Saudita para expandir su cartel.
El trono como el futbolista tunecino más importante de todos los tiempos se respalda con un galardón que ningún otro compatriota ha logrado replicar: el Balón de Oro Africano de 1977. Dhiab era un mediapunta inteligente, un organizador que compensaba cualquier falta de potencia con una visión táctica superior. Mientras la tendencia de la época premiaba el roce atlético, él dominaba los encuentros a través de su pausa, pases filtrados y una visión periférica que aniquilaba defensas cerradas con un solo toque.
Defendiendo la camiseta de las Águilas de Cartago, su figura quedó ligada a un registro que cambió la perspectiva global sobre el continente. Fue el motor del combinado que clasificó al Mundial de Argentina 1978 y comandó el triunfo por 3-1 frente a México. Aquel resultado marcó la primera victoria de un elenco africano en la historia del certamen. Dhiab no solo brilló en la cancha y representó a su país en los Juegos Olímpicos de 1988, sino que lideró a un grupo que obligó a las potencias a respetar el nivel competitivo de su región.
¿Cuáles son las fortalezas y las debilidades de Túnez?
Sabri Lamouchi recibió un equipo con un logro tremendo: clasificó al Mundial 2026 sin concebir un solo gol en contra. El técnico pretende reforzar esta capacidad defensiva de los norafricanos. Por eso, en los dos últimos amistosos de la Selección de Túnez, llama la atención que, nuevamente, el cuadro de la CAF terminó sin goles en contra (triunfo 1-0 ante Haití y empate 0-0 ante Canadá). Este muro defensivo no es casual y su mantención sólo requiere de ajustes aquí y allá, dependiendo de la solidez del rival.
Otra de las grandes virtudes la viene ejecutando el propio jefazo tunecino. Hablamos de Lamouchi, quien tuvo la osadía de darle una nueva cara al equipo, sacando las vacas sagradas y poniendo a los con menor edad. Este rejuvenecimiento le ha dado una especie de valor agregado al equipo, porque dotó de más ganas al camarín.
Podemos decir que Lamouchi ha hecho estas dos tareas con ciertos avances previos. No obstante, su llegada al filo del Mundial es una clara debilidad. Sami Trabelsi dejó la banca el 4 de enero de este año y este vacío no es casual. Túnez viene rotando entrenadores en los últimos años y el cambio constante parece una enfermedad endémica (cinco DT en dos años). Esa falta de rodaje puede afectar en una Copa del Mundo, sobre todo ante equipos con cuerpos técnicos consolidados, como el Japón de Moriyasu.
Otro punto que ha sido casi históricamente complejo para los tunecinos tiene que ver con los balones parados. Sin grandes cabeceadores, ni torres en defensa, los dirigidos por Lamouchi sufren con las pelotas aéreas y, más que la debilidad misma, es la evidencia de ella la que hace temer a los hinchas norafricanos.
Datos freak de Las Águilas de Cártago
Antes de convertirse en la primera selección en la historia en clasificar a un Mundial sin recibir un gol en contra, Túnez ya se había transformado en leyenda de una Copa del Mundo. Sucedió en 1978, cuando Las Águilas de Cártago sumaron la primera victoria de un equipo africano en un Mundial, derrotando a México por 3-1.
Pero, vamos con datos más sabrosos. Uno de ellos tiene que ver con la técnica “tramposilla” del equipo africano en los amistosos previos a Rusia 2018. Allí, casi la totalidad del equipo tunecino se encontraba en pleno Ramadán, por lo que no podía consumir alimentos hasta la puesta de sol. Es por eso que, durante los duelos ante Portugal y Turquía, Mouez Hassen, portero del cuadro magrebí, fingía una lesión apenas oscurecía, permitiendo que sus compañeros se acercaran al borde de la cancha a beber agua y comer dátiles.
Otro más: Túnez perdió un partido ante Mali en la Copa Africana de Naciones 2022… ¡que terminó a los 85 minutos! Así es, el árbitro zambiano del encuentro, Janny Sikazwe, sufrió una fuerte insolación y pitó el final del duelo a cinco minutos del tiempo reglamentario. Ante la queja tremenda de Las Águilas de Cártago (que perdían por un penal) el juez reanudó el encuentro, minutos después. ¡Y lo terminó a los 89 con 42 segundos. Quería sólo irse para la casa.
¿Qué récords puede romper esta Selección?
El duelo ante Suecia es fundamental. Túnez no gana un partido inaugural en un Mundial desde que venció a México en 1978. Pese a clasificar a cinco Copas del Mundo después de eso, los norafricanos siguen sin romper con una mala racha en su duelo inaugural. Y no es cualquier cosa. Una estadística muestra que en el 73% de las ocasiones, una victoria en fase de grupos de torneos cortos conduce a una clasificación.
Nuevamente, otro récord se puede romper en el ya mencionado partido ante Suecia. Resulta que a las selecciones de CAF les cuesta, generalmente, enfrentarse con los elencos de la UEFA. En este caso, Túnez ya sumó un triunfo en su último partido de Qatar 2022, cuando derrotó a Francia por 1-0. En caso de que Túnez consiga tres puntos ante los suecos, serían la primera selección africana en sumar dos victorias consecutivas ante un elenco del Viejo Continente en un Mundial.
