El traspaso de Darío Osorio a Crystal Palace no solo significa un cambio en lo deportivo, sino que también en lo personal al también cambiar de hogar, ciudad y país. Ahora vivirá en Londres.
El formado en Universidad de Chile arriba a la Premier League, la cual es considerada la mejor liga del mundo. Hay mucha expectativa en verlo jugando en los mejores estadios del planeta y también, ante los mejores jugadores del momento. Es un salto gigante.
La nueva vida de Osorio en Londres
Darío Osorio hasta hace solo unos días militaba en Midtjylland. Si bien este club se ha convertido en importante en Dinamarca, no tiene la resonancia mediática que tiene militar en el fútbol de Inglaterra. Pese a que Crystal Palace no es un grande, tiene fama a nivel internacional. De hecho, ganaron la Conference League en la temporada pasada.
Como si lo deportivo no fuera poca cosa, Osorio también tendrá un importante cambio en lo cotidiano. Pasa de vivir en la ciudad danesa de Herning, a mudarse a Londres, una de las urbes más famosas de todo el planeta, llena de vida cultural, histórica y claro, futbolística.
Para hacerse una idea de la magnitud de esta mudanza, es que en Herning viven alrededor de 52 mil habitantes. En Londres lo hacen más de ¡10 millones de personas! La capital de Inglaterra es la segunda ciudad más grande de Europa, solo siendo superada por Moscú.
El martes fue anunciado Darío Osorio como nuevo jugador de Crystal Palace y ahora ya está a la espera de su debut. Mientras todavía no es tan conocido para el inglés común, el extremo chileno aprovechó su rato libre para salir a pasear por las calles de su nueva localidad. Así quedó registrado en las imágenes compartidas por Catalina Díaz, esposa del seleccionado chileno.
Crystal Palace disputará la tercera fecha de la Premier League este sábado 5 de septiembre a las 10:00 horas de Chile, donde se medirá en condición de visita a Fulham. Darío Osorio espera poder hacer su estreno, pero mientras, aprovecha de conocer una de las ciudades más atrapantes del mundo. Tal vez cuando empiece a jugar, no podrá volver a caminar tranquilo por la capital.
