La jugada institucional que lanzó Aníbal Mosa para controlar de forma mayoritaria Blanco y Negro S.A., la concesionaria que administra Colo Colo, ha desatado un análisis profundo en el mundo del fútbol nacional.
El periodista Aldo Schiappacasse fue categórico en Radio ADN al señalar que el Club Social de Colo Colo saldrá muy perjudicado de esta situación y, por ende, los socios de la institución tendrán aún menos poder.
“Si Mosa logra consolidar su posición accionaria, el Club Social y Deportivo Colo Colo sería el gran perdedor de la movida“, comentó el periodista.
Agregó que pasará “de ser la bisagra que definía temas importantes a perder”, señalando además que “si hay un controlador único, el Club Social francamente poco va a tener que decir”.
La movida de Mosa para controlar Colo Colo
Mosa lanzó una Oferta Pública de Adquisición (OPA) por hasta un 30% adicional de acciones de la serie B de Blanco y Negro, lo que, de concretarse, lo llevaría a controlar más del 66% del capital de la concesionaria. Con ello tendría el control total de la toma de decisiones estratégicas de Colo-Colo.
Hoy, la corporación del club social mantiene un rol clave en la institución. Posee las acciones de la Serie A, que le permiten elegir 2 de los 9 directores de Blanco y Negro. Poder que históricamente le permitió ser bisagra para decisiones relevantes del club.
Inquietudes para el futuro del Cacique
Mientras algunos ven en el control total una forma de agilizar decisiones y apuntar a estabilidad directiva, otros temen que las decisiones queden demasiado centralizadas en manos de un solo grupo.
De concretarse la compra de acciones por parte de Mosa, el empresario fortalecería su papel como presidente del directorio de Blanco y Negro. Con esto quedaría en posición de tener la última palabra en decisiones estratégicas profundas del club.
Para sectores críticos como el de Schiappacasse, podría dejar al Club Social y Deportivo Colo Colo en una posición secundaria dentro de su propia institución
