De esas historias que generan orgullo en Colo Colo y también en el pueblo mapuche. Se trata de Alfonso Neculñir (66), primer futbolista de esa descendencia en jugar en el club, en los años 80.

El querido ex defensa dialoga con RedGol y recuerda sus historias en esos años. De entrada repasa sus días como pionero jugando con zapatos de color, algo que en esos años no se veía en el fútbol chileno.

“Estaba adelantado en el tiempo, me gusta ir contra las reglas y las que se pueden vulnerar. Cuando había fiestas yo no iba con corbata a la cena y Arturo Salah era bien cuadrado. Año 86, yo dije: ‘¿Por qué todos teníamos que jugar con zapatos negros?”, cuenta, entre risas.

Su “rebeldía” en los 80, Colo Colo y su nueva pega

Alfonso Neculñir saca pecho hoy como pionero en jugar con zapatos de color en una época en que era mal visto. Con su clásico sentido del humor recuerda cómo “vulneró” la orden de vestir botines negros a última hora.

“Estaba con Hernán Romero (utilero) y le dije: ‘Toma los zapatos blancos, me los entregai allá en el túnel y me los cambio’, porque yo sabía que sino (Salah) me dejaba afuera. Después me prohibieron los zapatos blancos y me hice unos rojos, jajajá”, relata.

Pero ya lejos de esas buenas historias, hoy Neculñir saca aplausos con su rol social en el fútbol. El ex albo trabaja en una coporación de desarrollo social ACJ (Asociación Cristiana de Jóvenes).

Trabajamos con los niños de privados de libertad que hacen asaltos, portonazos, llevo como 15 años ahí. Lo mío es mostrarles que hay otra alternativa a estos cabros chicos, con el fútbol hemos ido a jugar hasta a Argentina”, relata.

Por eso, el primer mapuche en jugar por Colo Colo dice con orgullo que en su trabajo “hemos ido a jugar con los carabineros. ‘Enemigos’ número uno en la calle, pero para que el niño conozca al carabinero y el carabinero conozca al niño que llevan adentro”.

El ex defensa dice que hace feliz su pega con rol social y que pudo ahorrar en su etapa como jugador. Al respecto recuerda que “en Colo Colo gané lo que tenía que ganar, pero no tanto. Gané más en Arica y en Antofagasta”.