En el último tiempo, varios jugadores con pasado en Colo Colo tuvieron experiencia en la primera división de Emiratos Árabes Unidos. Lo hizo Esteban Pavez, quien jugó en el Al-Nasr SC. También Carlos Muñoz, quien militó en el Baniyas. O incluso Jorge Valdivia, quien estuvo en las filas de Al Ain y Al Wahda.
Pero lo curioso es que algún exjugador albo tenga nexos en calidad de agente de futbolistas con el balompié emiratí. Algo que ocurre con Facundo Coria, quien montó una empresa junto a Leandro Rodríguez. Aquel enganche que estuvo en el Cacique desde agosto de 2012 hasta junio de 2013 y su socio fueron claves en la experiencia que tuvo Santiago Salaberry.
El extremo izquierdo chileno surgido en las inferiores de A.C. Barnechea se animó a tomar la aventura que ofrecía Emirates Football Dreams. “Vi esa agencia por redes sociales y los contacté. Hicimos una reunión por Zoom. Me explicaron el proyecto y partí. Salió todo bien. Es un país que no se conoce mucho acá ni se escucha, pero fueron dos meses donde resultó todo de la mejor manera”, le contó Salaberry a RedGol.
Todo era para sumarse a Al Madinah Wanderers. Pero lo primero fue disputar la Dubai Open for Football Academies (DOFA). Una competencia realizada por la federación emiratí y el Consejo de Deportes de dicha ciudad. El equipo de Salaberry fue campeón de aquel certamen.
¿Cómo fue ese torneo?
Me sorprendió el nivel. Hay mucho jugador africano, era una tercera división. Son muy fuertes físicamente. Y el nivel te genera eso de que yo podía hacer un poquito de diferencia con lo técnico. Quedé muy conforme. El campeonato fue muy ordenado, sinceramente nunca había estado en unas instalaciones y canchas de tan buen nivel.
¿Cómo así?
Me involucré al plantel, estábamos todos en un hotel. En una ciudad deportiva, la misma donde entrena el equipo de Andrea Pirlo (United FC). Lo veíamos caminando como si nada. Lo mismo Andrés Iniesta, que ahora llegó al Gulf United. Teníamos de todo para entrenar. Llegué a competir de lleno, en Chile me movía por mi cuenta. Y allá tuve que entrenar después de 36 horas de viaje. Al día siguiente jugamos.
¿Y qué pasó después?
Volví a Chile muy entusiasmado para regresar. Con el contrato en mano que lo firmé en Dubai. Tenía todo listo, llegamos a un acuerdo. Me pasaban todo, durante la estadía allá me pasaron auto para moverme por la ciudad. Todo fue muy completo. Comíamos en restoranes de buen nivel. Mi idea era 100 por ciento volver. Estuve acá por lo menos un mes esperando que me mandaran el boleto para viajar. El equipo siguió compitiendo y entrenando. Muy activos en redes sociales. Tenía el respaldo de Leandro (Rodríguez), que conversaba con el dueño del equipo (Stefan Ristic).
¿Te mandaron el pasaje?
Durante toda esa espera, me escribían por WhatsApp el presidente y el dueño. Tuvimos reuniones por Zoom, las visas allá no son baratas. Durante dos ocasiones me dijeron con fecha y todo que me preparara para viajar. Creo que era 29 de julio la fecha del vuelo. Yo mentalmente me preparé para viajar en ese momento. Obviamente. Sabía que iba a resultar, estaba entusiasmado, me gustó mucho la vida. Todo fue muy cómodo. Obviamente no pasó nada. Se siguió conversando, costó un poco la comunicación. Allá en Dubai el dueño era muy predispuesto, siempre presente. Nos ayudaba. Pero cuando estaba acá no respondía mucho. Pero siempre daba información para mantener la ilusión.
El sueño frustrado de Santiago Salaberry en Emiratos Árabes truncó una chance en Italia
A pesar de que la experiencia en Emiratos Árabes Unidos terminó mal para Santiago Salaberry, reconoce estar muy agradecido con Leandro Rodríguez. De hecho, él fue protagonista de otra opción que se le abrió al exjugador de Trasandino de Los Andes.
¿Cuándo empezó a oler mal la situación en Al Madinah?
Teníamos un grupo de gente que hablábamos español ahí, dos españoles, dos argentinos y yo. Y empezamos a cachar que el tipo era medio extraño. Cuando estaba acá, varios de allá averiguaron qué pasaba. Se empezaron a dar cuenta que el tipo dueño del equipo no tenía mucho dinero para el proyecto. Le debían mucha plata a los restoranes y el hotel. Se le empezó a complicar todo. Así partió la duda. Tras un mes, se supo un poco lo que pasaba.
¿Y te quedaste sin nada?
Llevaba un mes esperando que me mandaran el ticket. La ilusión estaba. Cerca de esa fecha, a fines de julio, llegaron las dudas. El tipo no se estaba manejando muy bien. Leandro, que estoy muy agradecido con él, me consiguió un equipo en Italia. En lo económico muy parecido, me pagaban el vuelo. Si confirmaba, viajaba en cinco días, me pasaban departamento. Pero tenía tanta fe en la experiencia de Dubai, le dije a Leandro que esperáramos lo de Emiratos. Dejamos stand by esa opción. Llamó, dijo que me esperaran. Lo hicieron y cuando se confirmó que se caía lo de Emiratos, volvimos a llamar a Italia. Pero esa oferta ya no estaba.
¿No hubo chances de reflotar lo del fútbol emiratí?
Al Madinah Wanderers compraba una plaza para participar en la división. Y esa plaza, que pertenecía a otro club. Y ese equipo sacó un comunicado que decía el nombre del tipo este, (Stefan Ristic) que era de Serbia. Que no ha pagado, que no han podido llegar a un acuerdo por el cambio de franquicia. Con lo que ya sabíamos que venía medio extraño, fue el colapso de todo. Aun así, el tipo nos siguió dando tranquilidad. Cuento corto, después de 3-4 días el tipo este se escapó del país. Tenía varios autos arrendados, dejó uno cerca del aeropuerto y nos dimos cuenta que se había ido.
Gente que trabajó con él y tiene una trayectoria en Emiratos, de hecho llevó un entrenador que dirigió a Macedonia del Norte y equipos de primera en Emiratos y varios países. Hablamos con el presidente y gerentes deportivos más directamente. Confirmaron que se había escapado. Fue un remezón fuerte para mí, imagino para todos los que estaban allá. Quedamos todos botados. Fue duro.
¿Cómo viviste esa frustración?
Durante todo el año, sobre todo estos meses de incertidumbre, fue mucha inestabilidad emocional. Se jugó con esa ilusión de partir. Era un sueño, toda mi vida he vivido en el fútbol, desde los 10 años estoy metido. Fue fuerte, te recuerda lo que uno vivió, ha pasado, lesiones. Y que sigan pasando estas cosas lo hacen todo peor. Pensaba en qué hubiera hecho en caso de aceptar Italia, estaría jugando, por esperar esto se me cayó lo otro. Lo de Paraguay también. Se acumulan cosas y se juntan cosas que terminan pasándote la cuenta. Después de que se cayó lo de Emiratos, Leandro (Rodríguez) volvió a activar lo de Italia. La decisión estaba en mis manos para viajar o no. Me estaban esperando, pagaban el pasaje. Y me costó tomar la decisión, pero preferí no ir porque estaba y estoy mentalmente muy inestable. No me sentí preparado.
¿Y cuáles son tus planes ahora?
Hace un año estoy estudiando business. Así que por ese lado no es que esté parado. Hubo mucha ilusión en juego. Toda esta incertidumbre me hizo perder muchas personas cercanas. Así que ahora prepararme, entrenar y ver opciones en Chile en diciembre y enero para seguir con mi carrera futbolística. Estuve muy mal después de eso. Me decía que tenía que ir por un lado y viajar a Italia. Estos meses no iba a estar jugando y era lo único que quería.
Cuando tomé la decisión muy del segundo, porque un minuto antes de manifestarla no tenía la certeza. Después de ese día, me bajó la ansiedad que tenía y siento que tomé la decisión correcta por mi salud mental. Quería tener esa estabilidad en la vida, que es bien necesaria. Despertaba con angustia por no saber qué decisión tomar, pero cuando dije que no viajaba por fin intenté tener esa tranquilidad que no había podido encontrar. Quise ir a ver a mi abuela de 93 años y no pude. No tenía tiempo para ir. Después pensaba en ir y la incertidumbre no me dejó. Durante estos últimos cuatro meses, cuando definí quedarme en Chile, me volvió el alma al cuerpo.
