Cuando Manuel Pellegrini recién comenzaba su trayectoria de director técnico apostó por el debut de este zaguero central que con los años, fue parte del histórico Santiago Wanderers que se consagró campeón en la primera división durante 2001.
Las referencias son para Héctor Robles, un icónico defensor central que devino en director técnico. De hecho, tuvo un paso por la selección chilena juvenil: encabezó a la Roja durante dos Sudamericanos para menores de 20 años. En ambos, el Equipo de Todos quedó eliminado.
Durante casi toda su carrera llevó el mismo apodo, que se lo dieron en el Tino, cuando daba sus primeros pasos. “Me puso Choro Severino Vasconcelos. Yo hacía los asados, contaba historias, era el cabro joven, pero el astuto y vivaz del camarín. En los entrenamientos era bravo”, le contó Robles a RedGol.
“Más que nada por tener esa picardía y choreza apareció el apodo. Antes los compañeros de cadete me decían el Indio Robles. Pero después quedé con el sobrenombre clásico. Yo también he puesto varios apodos”, confesó el ex zaguero, quien jugó en Huachipato y Coquimbo Unido, entre otros clubes.
¿Cuál por ejemplo?
Al Firuláis Contreras, por ejemplo. Fue muy buena. El Firu llegó, lo llevan a una pretemporada. Todos los jugadores cansados y este cabro no descansaba, corría, saltaba. Le puse Firuláis Contreras por el perro. (N. de la R: mascota de la serie animada estadounidense Rugrats).
¿Por qué te hiciste futbolista?
Creo que en la vida hay cosas que motivan al ser humano a conseguir objetivos. Ser un deportista de buen nivel, como son todos los futbolistas profesionales. Es muy complicado llegar y conseguir el objetivo. Es una lucha muy dura de muchos años, donde todos están viendo si sirves o no. Te evalúan los equipos, entrenadores, dirigentes e hinchas. Poder llegar y jugar tantos años profesionalmente es un logro muy importante.
¿Quién te descubrió como jugador?
De familia muy futbolera somos, antiguamente los clubes de barrio y las poblaciones eran muy potentes. Hoy ya no, eso se ha perdido. Los domingos se jugaban clásicos todo el día. Era sagrado. A los 11 años era muy de barrio, jugaba en todas las posiciones. Pichangas todos los días.
¿Y cómo llegaste a Palestino?
Mi hermano me llevó a probarme al Estadio Nacional en las canchas de tierra que estaban detrás. Ahí entrenaba el plantel y estaba Víctor Hugo Castañeda, Elson Beyruth, el profe Ricardo Rodríguez. A los 10 años quedé, estuve hasta el 98 en Palestino. Toda una vida.
El gran recuerdo de Héctor Robles con Pellegrini y el Wanderers campeón de Jorge Garcés
Para Héctor Robles haber pasado por la tutela de Manuel Pellegrini fue fundamental en el zaguero que fue muy destacado en el Santiago Wanderers que Jorge Garcés condujo a ganar el certamen liguero en 2001.
¿Quién te puso de central?
Don Manuel Pellegrini me hizo debutar, pero yo ya jugaba. Estaba en el plantel Marcelo Corrales, Andrés Romero. Teníamos un muy buen equipo. Llegué al fútbol profesional con muchos jugadores. Nos hizo debutar Pellegrini, pero ya habíamos tenido experiencia con Orlando Aravena. Cuando Palestino subió, ya estábamos ligados en el fútbol profesional.
¿Su mejor DT?
Manuel Pellegrini. Don Manuel y Arturo Salah, a pesar de que a él lo tuve en la selección. Pellegrini es un entrenador que trascendió en nuestra actividad, no sólo por él. Todos los jugadores que dirigió, la gran mayoría después fueron entrenadores de fútbol. Los motivó a todos.
¿Sus mejores compañeros?
Álvaro Barco, el Cucho Salvatierra. con el tiempo ya mayor jugué con varios jóvenes: Jaime Rubilar, Adrián Rojas. Eso fue en Palestino. Después en Wanderers, llegué a un equipo complicado que había descendido a Primera B. Estuve un año no más en segunda división. Reinaldo Sánchez me trajo cuando el equipo estaba en la B. Armó tremendo equipo con Jorge Garcés. Al principio no querían jugar, el equipo tenía complicaciones del descenso en el año anterior. Pero varios jugadores que llegaron hicimos algo muy importante: subimos de inmediato en el 99, el 2000 hicimos una muy buena campaña. Llegó el colombiano Manuel Valencia, el papá del chico que juega en la Católica. Lo conozco de guagüita, de tres o cuatro años.
¿El jugador que más le costó marcar?
Lejos el mejor centrodelantero que yo he marcado es el Beto Acosta. Después hay buenos delanteros: el Tunga (Aníbal González), Pedro González. Yo converso con la gente del fútbol ahora y uno se preparaba toda la semana para jugar contra esos rivales. Toda la semana nos preocupábamos de ver contra quién jugábamos o a quién iba a marcar. Zampedri me da la sensación de ser un delantero de los de antaño, a la antigua. Puta que me gustaría jugar un partido contra él, pero sin VAR.
¿De dónde salió la vocación para ser DT?
Vino de cuando jugaba. Siempre me gustó aprender más cosas, sobre todo del fútbol. Fui a Coquimbo y estuve con harta gente joven. Tuve la suerte de haber jugado con Ali Manouchehri, muy joven. Llegamos a una final, él jugó en la selección chilena y es el alcalde de Coquimbo. Me siento orgulloso de que diga que soy el central que más recuerda. Le enseñé muchas cosas, él tenía un gran futuro.
Los hijos de Héctor Robles, un motor de vida y una dosis de orgullo
Héctor Robles tuvo una pérdida muy importante en 2015, cuando su hija Gabriela falleció a raíz de una complicación hepática que arrastraba desde su nacimiento. “Tuve la suerte de poder haber sido futbolista profesional o no habría tenido a mi hija durante más de un año. Habría vivido lo normal de una persona que tiene una enfermedad terminal catastrófica”, recordó el DT.
“Pudimos mantenerla hasta los 23 años. Vivió siempre agradecida y nos dejó una nieta que cumplió 13 años. Hermosa la Maite, está hecha toda una adolescente. Nos hemos llevado durante toda la vida con mi señora de cuidarla a ella y vivir en la memoria de la Gabi”, complementó Héctor Robles.
¿Y qué me dice de su hijo Andrés?
Tremendo cabro, tremendo jugador. Está en Brasil, la ha luchado. Con altibajos, como todos. Me siento orgulloso de él, pero no es fácil. Uno se emociona cuando le preguntan por los hijos. Muchos recuerdan que el Andrés debutó a los 14 años, es el jugador más joven en debutar. Hizo una carrera bonita, es un tipo mundialista, jugó en España y Perú. Tiene cosas muy positivas.
¿En qué está hoy en día el Choro Robles?
Hoy estoy disfrutando a la familia, esperando una oportunidad importante para seguir ligado a la actividad. Entrenando jóvenes y preparándome para lo que pueda venir con toda la experiencia que uno adquiere a través de los años para poder volcarla. Siempre recuerdo y me pongo nostálgico de ver tantos jugadores que uno ayudó y a los cuales les aportó algo.
