El mercado de fichajes comenzó a moverse y con ello, Ángel Gillard se despidió de Deportes Concepción y el fútbol chileno y dio el salto a Europa en donde el jugador se sumó al FC Corvinul Hunedoara de Rumania.

En su despedida en el León de Collao, el jugador señaló: “Me voy feliz por todo lo que vivimos juntos. Haber conseguido el ascenso fue algo histórico y es algo que voy a recordar siempre y que me marcó mucho. Fueron momentos muy lindos que compartimos como grupo y me van a quedar para toda la vida”.

Ahora, a pocos días de ser oficializado en el cuadro rumano, el delantero de 24 años se refirió al cambio de liga y cómo vive su primera experiencia en Europa.

La llegada de Gillard a Europa

En conversación con AS, el jugador habló sobre su nueva vida en Rumania. “Es llamativo conocer otra cultura. Me llamo mucho la atención los castillos, hay muchos en la ciudad. La cultura es buena y me pone contento también aprender de su historia y todo lo relacionado al país”.

Asimismo, sobre el choque cultura comentó: “Cuando empecé a compartir con mis compañeros me llamó la atención el idioma. Se habla rumano y no entiendo nada”.

El jugador se despidió del León de Collao esta temporada/Photosport

“Estoy estudiando rumano e inglés, así que de a poco me iré comunicando de mejor manera. Lo bueno es que tengo dos compañeros que hablan español y hay un chico que es de Perú. El preparador físico también tiene nuestro idioma”.

Agregando que extraña a sus seres queridos, pero que es está acostumbrado debido a su profesión. “A mi familia siempre la extraño. Me fui de la casa a los 17 años, cuando salí en busca de ser jugador profesional. Aprendí a vivir solo”.

“Me fui acostumbrando a esa rutina. Ellos tienen su vida en Argentina, los echo de menos, pero tengo un propósito que es mi sueño. Lo que importa es que siempre estamos conectados. Ellos tendrán la posibilidad de viajar a verme”.