Universidad de Chile concretó su gran golpe en el mercado de la temporada, luego de anunciar con bombos y platillos la renovación de Lucas Assadi hasta la temporada 2028.
Una situación que se venía buscando desde diciembre del año pasado, pero donde no habían podido encontrar un acuerdo por un tema en específico: la cláusula de salida.
Algo que rápidamente hizo recordar lo vivido con Marcelo Morales, antes de ser vendido al New York Red Bulls de la MLS, cuando su contrato vencía en diciembre de 2024, pero todo se estiró hasta enero de 2025.
Una lección que, al parecer, aprendieron en la dirigencia de Azul Azul, porque estaban encaminados a repetir con Assadi, considerado su mayor carta de exportación.
El caso Marcelo Morales que U de Chile no quiso repetir
Lucas Assadi finalizaba contrato al finalizar la presente temporada con Universidad de Chile, por lo que al no existir un nuevo vínculo podía negociar como agente libre desde la mitad de 2026 para salir en enero a un nuevo club, sin dejar nada en los azules.
Una situación que el volante formado en el CDA no quería, por lo que se estiró la negociación para lograr un acuerdo definitivo, esta vez con la presidenta Cecilia Pérez al mando.
Caso contrario a lo que sucedió en ese entonces con Morales, con el tema de la cláusula de salida de por medio, donde no hubo la opción de modificar condiciones hasta que el contrato venció.
Fue entonces que se cerró un acuerdo, teniendo todo listo para emigrar a la MLS, de manera de dejar un monto a modo de gesto con la U; hubo una renovación a menor valor, de manera que el New York lo compre a los azules, pero no en cifras acordes al precio de ese momento.
Si bien se agradeció el gesto del lateral, que meses después volvió a préstamo a Universidad de Chile, el modelo no agradó a nadie, por lo que con Assadi hubo un verdadero cambio en la forma de acordar.
Lucas Assadi cambia el modelo en la U con dos cláusulas de salida
Lucas Assadi ha recibido varias propuestas desde el extranjero. Así lo detallaron en el medio Emisora Bullanguera, donde han contado opciones desde Israel, Brasil, Suecia y hasta Ucrania.
En ese sentido, según cuentan de ese medio, de este último país la U se vio interesada en negociar, teniendo en cuenta que había una oferta por cuatro millones, que era tentativa para el club, pero que el jugador se encargó de frenar.
El gran problema es que en el cuadro chuncho no ponían cláusula de salida a sus juveniles, por lo que la dirigencia de Azul Azul era la encargada de poner un monto base de negociación; algo que pasó con Morales y ahora se repetía con Assadi.
Por lo mismo, el volante cambia este escenario porque por primera vez a un juvenil le pusieron una cláusula de salida, lo que promete marcar un camino en futuras negociaciones.
Si bien, el mismo medio, detalló que hay dos estipuladas, una por 2,8 millones de dólares para cualquier club, además de una de 2,1 para un club que lidera las intenciones, el camino de Assadi abre el espacio para los juveniles que vienen de más atrás remando que podrían mejorar sus condiciones a la hora de negociar.
