Este volante surgido de las inferiores de la UC hoy en día sigue adelante con su carrera en La Liga 2D, tiene sueños de ser DT e incluso pone en práctica eso con niños que juegan para Magallanes. Es la historia de un futbolista que sufrió uno de los golpes más duros que puede vivir un ser humano.
Junto a su pareja, Isidora Pinto, padecieron el fallecimiento de uno de sus hijos: Clemente, quien no pudo superar complicaciones de salud en el inicio de su vida. Las referencias son para Jaime Carreño, quien fue una promesa fuerte de Universidad Católica.
Pieza clave en el equipo que logró el bicampeonato bajo la tutela de Mario Salas en 2016. Hoy en día, es uno de los experimentados futbolistas que tiene el Real San Joaquín de la tercera categoría del fútbol chileno. “Estoy súper contento, el recibimiento fue espectacular. Notable”, le dijo Carreño a RedGol.
“Hay muy buen equipo, harto joven y jugadores de experiencia. Me he sentido como en casa, me volví a reencantar. Me mantengo vivo, activo y contento. Eso es lo más importante”, agregó el mediocampista de 29 años. Además de Carreño está el zaguero central Nicolás Mancilla y su colega Miguel Escalona.
¿Las lesiones frenaron tu progreso?
Uno está expuesto a las lesiones, tuve dos más o menos importante. A veces te hacen reflexionar y pensar un poco. En qué estás fallando, cómo puedes mejorar o prevenir esto. Es fortuito, pero te quita un poco. Estaba muy bien en Iquique, peleando el ascenso y me lesioné.
En La Serena me pasó lo mismo. Empezamos muy bien, teníamos a Matías Fernández, Chupete Suazo, Zaca López, el Conejo Benítez. Un equipazo. Esas lesiones me frenaron un poco, pero lo importante es que siempre he salido a flote. He tratado de dar lo mejor en los equipos donde me tocó estar. Siempre intento dejar algo.
Jaime Carreño, tetracampeón con la UC que aprende como DT infantil en Magallanes
Jaime Carreño ganó cuatro títulos de primera división junto a la UC, además de dos Supercopas y hoy en día, divide sus jornadas entre ser DT de niños en Magallanes y seguir adelante con su emprendimiento. También mantiene contacto con un pariente que jugó por la selección chilena en las Eliminatorias rumbo al Mundial de Francia 1998.
¿Hablas con el tío Óscar Lee Chong?
Sí, tengo re buena onda. Muy buena relación. Cuando estaba en Santiago, día por medio estaba en su casa. De vez en cuando nos pegamos un llamadito, él está un Pucón. Tiene un restorán con terraza, le ha ido súper bien. Le tengo un cariño norme, siempre da un consejo preciso, te habla de la vida y el fútbol.
¿Tienes intenciones de ser DT?
La verdad de todo, al principio me picó mucho el bichito. Pero me ha tocado en ciudades muy lejanas, no he podido estudiar. Lo quise hacer el año pasado, no pude. Estoy ahí, tengo un gimnasio en Ciudad Empresarial con mi esposa y un socio. Le estamos dando harto power. Se llama Bunker Santiago.
Cuenta más de ese emprendimiento…
Es un gimnasio personalizado. Hay chicos de Unión Española y Magallanes. Gente común y corriente también. Para ser el primer mes, estamos muy contentos. Y estoy como profe de la Sub 8 de Magallanes. Contento con lo que uno puede dejarles a los chicos. Con un presente muy bueno. Estoy en Real San Joaquín, me han tratado súper bien, tuvimos buenas actuaciones. Estamos en la parte alta de la tabla, peleando el ascenso, que es lo que queremos. Muy ocupado me encuentro en Santiago.
¿Quién es tu ídolo?
Milovan Mirosevic. Siempre. Todas las veces que me ha tocado hablar, hasta él mismo lo sabe, lo tuve como compañero. Es un crack, estuve en su despedida. El segundo nombre de mi hijo mayor es Milovan. Como persona y jugador, un crack.
¿Y los entrenadores que más te marcaron?
Hay varios. Mario Salas por todo lo que aprendí con él. El mejor momento que tuve fue con él. Uno siempre va sacando lo mejor. Vitamina Sánchez fue un tipazo y un muy buen técnico que me hizo sacar una buena versión de mi fútbol. Me acomodé muy bien a lo que quería.
