Jannik Sinner se comió la gira norteamericana de arcilla, al hacer la misma gracia que Marcelo Ríos consiguió hace 28 años: quedarse con los Masters 1000 de Indian Wells y de Miami.
De esta manera, el italiano se le acerca mucho a Carlos Alcaraz en la batalla que ambos tienen por el número 1 del mundo, quien le había sacado una ventaja que iba a parecer irremontable durante el año.
Tras el Australia Open, Sinner estaba a 3.350 puntos de distancia de Alcaraz, que logró quedarse con el primer Grand Slam en Oceanía y parecía invencible.
Esa distancia se acortó drásticamente en el primer trimestre, pues ahora se encuentra a 1.190 del español. Eso significa que ha restado 2.160 puntos gracias a los títulos en Indian Wells y Miami.
La celebración que Sinner muestra en sus redes
Sinner es un chico en cuerpo de grande. A sus 24 años es maduro en la cancha, pero fuera de ella tiene actitudes como la que mostró en sus redes sociales tras ganar el Miami Open.
Al entrar al camarín, dos asistentes de su equipo lo estaban esperando para bañarlo en champaña. El tenista se dio cuenta y trató de arrancar, pero ya no tenía escapatoria.
Fue empapado en bebida alcohólica para festejar la gesta conseguida en Estados Unidos y que lo afirma mucho de cara a lo que serán los próximos desafíos importantes, en la arcilla europea.
“Para mí, lo más importante es recuperarme y disfrutar de este momento. No tengo demasiado tiempo para hacer la transición a la arcilla”, señaló con la mente puesta en Montecarlo, que comienza la próxima semana.
“Siempre pienso bastante en el momento presente. No miro al futuro ni me detengo en el pasado. Lo que tenga que venir, vendrá. Estoy feliz por estos últimos dos torneos, ahora toca abrir un nuevo capítulo sobre la tierra batida. Veremos qué sucede”, destacó el italiano.
