Inglaterra perdió 2-1 ante Croacia y quedó fuera de la final de la Copa del Mundo. Los jugadores del cuadro de los Tres Leones tras el pitazo final quedaron destrozados y se largaron a llorar en el césped, pero Gareth Southgate fue consolando uno a uno.
Todo el equipo se unió de pie para despedir a sus hinchada que llegó al estadio para presenciar el partido y con aplausos sellaron el emotivo reconocimiento.
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